El Mecalia Atlético Guardés tendrá que volver a encomendarse a los suyos, esta vez para avanzar en el sueño liguero. Las de Ana Seabra salieron del primer Derbi As Nosas de la semana, este miércoles en Porriño, con el marcador a iguales a pesar de haber sido superiores durante la mayor parte del encuentro.
Tras un inicio muy igualado, de cara al minuto 15 el equipo miñoto ya demostraba superioridad y fue aumentando el hueco hasta defender cinco goles de ventaja en más de una ocasión, pero las precipitaciones y el cierre de la propuesta defensiva anfitriona permitieron al rival louriñés recuperar gran parte del camino hasta que logró equilibrar la balanza de nuevo. Los seis goles de Blazka Hauptman y los cuatro de África Sempere, así como las siete paradas de Sabina Mínguez en la primera mitad del encuentro, se ven empañadas por el 12-7 de recuperación de un Porriño que buscará sellar el billete a semifinales este sábado a las 20.00 horas en A Sangriña.
Los dos primeros goles llegaron desde sendas líneas de nueve metros, a cargo de Adriana Mallo primero y de Lorena Téllez después. Los cinco minutos iniciales se cerraron con nuevas tablas, después de que el ritmo de partido se agilizase por ambas bandas, destacando en este comienzo por la brillantez defensiva de los dos equipos gallegos (2-2, min. 5).
Pasaba el tiempo y ninguno de los dos equipos conseguía despegarse demasiado, principalmente por la aparición de ambas guardametas. Pisó fuerte Sabina Mínguez, encadenando tres espectaculares paradas de forma consecutiva para frenar a un rival louriñés que amenazaba con abrir hueco. No cerraba filas sin embargo, el Guardés en defensa, por lo que el marcador pronto comenzó a subir, aunque de forma más o menos acompasada (5-5, min. 13).
Tras varios minutos de delantera local, un acierto de María Sancha conseguía poner a las suyas a la cabeza por primera vez en todo el encuentro. Ceci Cacheda se aprovechaba de la siguiente acción para llevar al equipo miñoto al ecuador de esta primera parte con una ventaja dos (5-7, min. 15).
Demostraba ahora soltura el visitante gracias a un ataque muy engrasado a siete, si bien los errores defensivos seguían pesando, y fue gracias a los lanzamientos desde siete metros -dos consecutivos de Viktoria Zsembery-, que el Porriño logró volver a apretar el luminoso (7-8, min. 19). Ana Seabra llamó al tiempo muerto, buscando suscitar una reacción en las suyas, y lo logró en los instantes siguientes, con un parcial 1-3 que obligó a Isma Martínez a imitar a su homóloga para tratar de reconducir a las anfitrionas (8-11, min. 22).
Se mantuvo la situación varios instantes hasta que el Guardés dio el despegue definitivo: primero, de manos de una Blazka Hauptman que marcaba su quinto tanto; después, de una África Sempere que no había fallado ninguno de sus tres intentos; y por último, gracias a una Carme Castro que encaró la portería rival vacía ella sola. Se iba ya a los cuatro goles la renta miñota, de no ser por el balón rezagado de Caro Bono que era el encargado de cerrar la primera parte (11-14, min. 30).
Comenzó el reinicio el Mecalia con un 0-2 que elevaba ya la distancia a un +5 casi intratable (11-16, min. 32). No se quedó de brazos cruzados la plantilla de Isma Martínez, que seguía generando ocasiones importantes ante la portería rival y, sobre todo, aprovechándose de la agresiva defensa guardesa para provocar más oportunidades desde los siete metros. Pero el compatriota visitante igualó la presión para no perder el gran hueco labrado, que consiguió mantener durante muchos minutos (13-18, min. 38), hasta que las de Martínez se aprovecharon de un par de errores guardeses para asestar un nuevo 3-1 que hacía saltar las alarmas en el banquillo de Ana Seabra (16-19, min. 41).
El segundo acierto de la viguesa Mallo seguía abriendo camino para las locales, justo cuando una acción de Carmen Prelchi sobre Ceci Cacheda desembocó en roja directa para la viguesa y obligó al conjunto porriñés a reconsiderar sus esfuerzos al quedarse en inferioridad durante dos minutos (18-20, min. 46).
Continuó la misma dinámica en los siguientes minutos, con el Porriño cogiendo aire por momentos pero sin llegar a recuperar el liderazgo en el marcador en ningún momento, aunque apretando más y más de cara al epílogo de este primer capítulo de la eliminatoria de cuartos. Sumaron siete pérdidas las de Ana Seabra desde el silbato del medio tiempo y como consecuencia el anfitrión llegó a cerrar la renta al mínimo (22-23, min. 53), llevado de la mano de una Bruna Dias pletórica en este período, quien parecía encontrar el camino hacia la portería guardesa sin problemas. Salvó los muebles como pudo el equipo miñoto, pero el Porriño llegó a recuperar las tablas (24-24, min. 56) y ponía más y más nerviosas a sus rivales.
El tira y afloja continuó y el cuadro louriñés empató de nuevo a falta de menos de minuto y medio para terminar. La defensa local sabía lo que se jugaba y no dejó ni un centímetro a las de Seabra en su último intento de ataque, quedándose con la oportunidad de cerrar el partido con victoria. Oportunidad que Isma Martínez quería aprovechar, para lo que llamó al tiempo muerto (25-25, min. 59). Los 34 segundos finales comenzaron con la barrera de Cacheda y Sancha causando una falta en ataque, y era ahora Ana Seabra quien movía ficha a reloj parado para planificar la oportunidad decisiva. No pudo transformar la lalinense el último balón, que se convirtió en un golpe franco tirado fuera de tiempo por Lorena Téllez, que también quedó en nada.
Se cerró a iguales el primer derbi de estos cuartos de final por el título liguero, que dejan a A Sangriña con la última palabra sobre el pase a semifinales y con la responsabilidad de albergar un partido de cero en que las suyas tengan una buena oportunidad de avanzar en otro de los sueños de la temporada (25-25, final).
Crónica: Elena García
