El destino ha querido repetir la historia. El Mecalia Atlético Guardés volverá a cruzarse con el Replasa Beti-Onak en los cuartos de final de la Copa de la Reina 2026, después del sorteo celebrado este martes en San Sebastián.

El emparejamiento rememora el duelo de la pasada edición, cuando el conjunto navarro apeó a las gallegas del torneo y terminó firmando un histórico subcampeonato. La eliminatoria se disputará el viernes 8 de mayo en el multiusos de Illunbe, escenario en el que las de A Guarda intentarán cambiar el rumbo de un precedente todavía reciente.

En 2025, el equipo de Villava sorprendió en cuartos (26-22) en un partido incómodo para las guardesas y acabó alcanzando la final, donde cayó ante el Super Amara Bera Bera. Aquel subcampeonato otorgó este año al Beti-Onak plaza directa en la fase final, por lo que su estreno en la Copa 2026 llegará precisamente ante el Guardés.

El equipo que dirige Ana Seabra alcanzó esta fase tras superar con esfuerzo al Balonmano Morvedre (25-27) el pasado 4 de febrero. Ahora, el reto vuelve a ser un adversario que ha demostrado crecer en las últimas temporadas y que amenaza con convertirse en el talón de Aquiles de las miñotas.

Sí, claro” que hay ganas de revancha, admitió Seabra tras el sorteo, aunque subrayó que “el Beti es un equipo que nos cuesta siempre mucho por su plantilla y por su calidad, y lo que ha hecho tanto en la última temporada, como en esta todavía más, demuestra que está creciendo de verdad”.

La entrenadora insistió en que existe “mucho respeto”, pero también reconoció que “tenemos una espinita ahí” del año pasado. Para quitársela, el plan es claro, “queremos competir, hacer lo nuestro y estar bien, porque va a ser un partido distinto”.

La técnica apuntó a la concentración como una de las claves del choque. “Se definirá en detalles”, recordó, en alusión a lo sucedido en la última Copa. “La efectividad nos ha costado mucho en todos los partidos que jugamos contra ellas, y en la última Copa fue lo que nos costó el pase a semifinales”, explicó. Aun así, dejó claro que el equipo afronta el reto con “la ilusión de seguir adelante”, consciente de que ese primer cruce “define el resto”.

También la capitana, María Sancha, valoró el emparejamiento con prudencia y ambición. “Creo que estamos haciendo una buena temporada, como se ve en la clasificación”, señaló, antes de advertir de la singularidad del torneo, “Para mí esta es una competición totalmente diferente, es el torneo del K.O. y a un partido, son 60 minutos y es un 50-50 de posibilidades, nadie sabe lo que puede pasar”.

Sancha no ocultó que la derrota del año pasado dejó huella. “Fue una derrota muy dura para el equipo”, confesó, asegurando que también tiene “una espinita”. La primera línea elogió el trabajo del rival, del que destacó que “tienen un equipazo y preparan los partidos de forma increíble”, y aseguró que el equipo dará “todo lo que esté de nuestra parte para ganar”.

En el plano más inmediato, ambos conjuntos aún tienen pendiente el duelo liguero aplazado correspondiente a la decimonovena jornada, fijado para el 10 de marzo. El último precedente data de octubre, en A Sangriña, con victoria contundente del Guardés (29-21). Sin embargo, con la temporada ya avanzada, el contexto competitivo puede haber variado sustancialmente.

El vencedor del cruce entre Beti-Onak y Guardés se medirá en semifinales al ganador del duelo entre el Rocasa Gran Canaria y el KH-7 BM Granollers, en el margen derecho del cuadro. En el izquierdo, los emparejamientos enfrentarán al Super Amara Bera Bera con el Caja Rural Aula Valladolid, y al Elda Prestigio con el Grafometal Sporting La Rioja.

La Minicopa, también en marcha

Antes del sorteo de la XLVII Copa de la Reina se celebró el de la Minicopa, torneo paralelo que disputan los equipos cadetes. El Guardés quedó encuadrado en el Grupo A junto al KH-7 BM Granollers, el Oyonesa Sporting La Rioja y el Rocasa Gran Canaria. En el Grupo B competirán el Atarrabia Beti-Onak, el Lacturale Bera Bera, el Cavidel Aula Valladolid y el Elda Prestigio.

Los equipos de cada grupo se enfrentarán entre sí entre el viernes 8 y el sábado 9 de mayo, y los líderes disputarán la final el domingo 10 en Illunbe, como antesala de la gran final absoluta. Un fin de semana grande para el balonmano femenino en el que el Guardés buscará cerrar cuentas pendientes y escribir una página diferente en su historia copera.

Crónica: Elena García