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El regreso de la Liga Guerreras Iberdrola no ha ido según lo esperado para el Guardés. Una derrota ante el Bera Bera, actual líder del grupo A, podía encajar en la lógica guardesa, pero el partido de ayer (22-31, 7-15 al descanso) ha sido un cúmulo de circunstancias que han hecho más mella de lo previsto en las locales. Una pobre efectividad anotadora y una defensa poco consistente dieron alas a un equipo que a pesar de presentar cuatro bajas destacadas (Boada, Cesáreo, O’Mullony y Gil de la Vega) se dedicó a correr, sentenciar con saques rápidos y ahogar al Guardés en seis metros.

Los primeros minutos del partido, locos, tras dos meses sin competición oficial presentaban un choque incierto. Tanto locales como visitantes no atinaban en sus primeras acciones y hasta el minuto tres no se abrió el marcador por medio de Laura Hernández (0-1). El Guardés apostaba por mover el balón, trabajar la continuidad y esperar opciones claras de gol. Pero poco a poco las de Prades fueron convirtiéndose en víctimas de sus propios errores con más de una decena de lanzamientos fallados en la primera parte. Este registro unido a una defensa que tardó en asentarse, como es lógico tras dos meses sin exigencia competitiva, llevó al Bera Bera a correr, correr y volver a correr. Su especialidad.

Del 4-5 el marcador pasó al 4-9 y para evitar sustos mayores Prades pidió el primer tiempo muerto del partido. Estancadas en los cuatro tantos, hacían falta revulsivos: Gómez, Santiago y Rajnohová fueron entrando en pista -el siete inicial estuvo formado por Lima, Arcos, Buforn, Moreno, Pérez, Valero y Carratú usando a Descalzo para la defensa-. A pesar de los cambios e incluso de un nuevo tiempo muerto local, las de Imanol Álvarez seguían a lo suyo y la renta al descanso ya era de 8 tantos (7-15). Lo mejor de la primera parte fue la buena noticia de que Sarah Valero y Rosario Urban hayan vuelto a contar con minutos esta temporada.

El segundo acto comenzó con Buforn forzando un 7 metros y la exclusión de Pizzo (8-15), pero Arrojería, que firmó un sensacional partido con 8 goles, anotaba sin problemas. Fueron minutos buenos para el Guardés, con Paulina Buforn cambiando el ritmo y dando otro aire al equipo. Mejor cara. También entró Miriam Sempere para dar relevo a Carratú bajo palos y dejar buenas acciones. Pero poco había que hacer, un parcial de 3-0 llevó a Álvarez a parar el partido pero nunca se vio peligrar la victoria donostiarra. La renta visitante, que llegó a ser de catorce goles (13-27), dio comodidad al Bera Bera y Erika Rajnohová aprovechó para dejar algunas propuestas interesantes. Al final, 22-31, un resultado idéntico al partido de ida que deja al Guardés alejado del liderato pero peleando por mantener su tercer puesto en el grupo A de cara a la siguiente fase de pelea por el título.

CRÓNICA: NURIA LAGO