El Mecalia Atlético Guardés busca cerrar la temporada cumpliendo un sueño. Un sueño, y una ocasión histórica, pues el equipo miñoto se juega este fin de semana la conquista del segundo título de la historia del Club, y el primero de una competición continental tanto para ellas como para un conjunto gallego en general.
La final de la EHF European Cup se abre este domingo (16.00 horas) en Eslovaquia, entre un Guardés que llega tan mentalizado y motivado como el MSK IUVENTA Michalovce que se encontrará de frente. Han viajado las 16 jugadoras durante todo este viernes para asentarse en la ciudad el sábado y darlo todo el domingo sobre la pista del Chemkostav Arena. La lucha definitiva por el título será el domingo 24 a las 19.00 horas en A Sangriña.
Las de Ana Seabra llegan con ganas y convencidas de que son capaces de hacer algo grande. Así lo demostraron el pasado fin de semana en San Sebastián, tras un paso por la XLVII Copa de la Reina casi perfecto en el que se quedaron a las puertas de la gloria por segunda vez en la historia del Club. Pero no hay nada que empañe ese subcampeonato y esa final, ni el hecho de que el equipo miñoto haya conseguido llegar al último escalón por el título y asegurar, al menos, la plata en dos de las tres competiciones en las que ha tomado parte este curso; por lo que el mérito y el contexto son las principales conclusiones a extraer de la derrota ante un Super Amara Bera Bera anfitrión y con más recursos en la final del pasado domingo (26-21).
De final en final, llega ahora el momento de tener la última palabra de la temporada para hacerse, por fin, con un oro del que está pendiente no solo toda la villa guardesa, sino el deporte gallego en todo su conjunto.
La primera oportunidad para caminar hacia esa dirección comienza este fin de semana. Y no será un camino de rosas. Pues aunque el Mecalia ya solo se centra en esta única competición, el periplo para viajar a Michalovce añade este domingo una dificultad extra que tocará tratar de disipar en la pista: 14 horas de viaje sumando avión y autobús para llegar a la ciudad eslovaca este viernes por la noche y disfrutar, mañana, de una última jornada de instalación, gimnasio y entrenamiento in situ, primera toma de contacto con el Chemkostav Arena incluida.
Una experiencia de viaje que, de nuevo, pasarán las 16 jugadoras de la plantilla, todas ellas disponibles para saltar al 40×20 a falta de los designios de Ana Seabra. En las tres jornadas coperas, exigentes desde el minuto 0 al 60 (o al 70, en el caso de la semifinal), no se reincorporó todavía al juego Cristina Cifuentes, recién recuperada de su lesión a todos los efectos, por lo que puede que esta final europea sea también la ocasión de su regreso a las pistas.
Por lo demás, huelga decir que el mayor obstáculo consistirá en un MSK IUVENTA Michalovce que se ha ganado a pulso llegar a esta final europea. Las eslovacas asaltaron la semifinal hace tres semanas en su propia casa, donde lograron remontar los cinco goles de ventaja con los que el Bursa Büyüksehir turco había partido del primer encuentro (34-29 en la ida, 25-19 en la vuelta; 53-54 el global), principalmente gracias a la actuación de una Iryna Yablonska que superó el 51% bajo palos, con 19 paradas, y a la que el Guardés deberá tener muy en cuenta en esta eliminatoria decisiva.
Así mismo, otro de los puntos fuertes de este Club que, como el Guardés, busca coronarse en su segunda final en la competición (cayó en 2024 ante el Atticgo BM Elche), está en su ataque rápido y compensado, liderado por el tiro exterior de sus extremos Martina Popovcová y Aline Bieger, así como la lateral Karina Soskyda. Tres grandes goleadoras que destacan en una plantilla con mucha calidad individual y que buscará este domingo hacerse grande en su casa para poner las cosas difíciles a un equipo miñoto que, por su parte, tratará de forzar que A Sangriña pueda tener la última palabra en esta ilusionante lucha dentro de una semana.
Ana Seabra: “Tenemos muchas ganas de conquistar este último reto de la temporada pero sabemos que al otro lado habrá un equipo con recursos”
La entrenadora del Guardés, Ana Seabra, ha valorado este “último reto de la temporada” como una oportunidad que su equipo “tiene muchas ganas de disputar y de conquistar”, pero que no será sencilla. Una lucha por la Copa europea en la que “también sabemos que al otro lado hay un equipo motivado y con sus recursos”, ha explicado, dando como siempre importancia y respeto al trabajo de un rival que ha sido tan capaz de llegar hasta aquí como las suyas.
La hoja de ruta, por lo demás, está clara: “Tenemos que hacer, como principal objetivo, un buen partido en Eslovaquia que traiga la competición viva a casa”. Y, hecho el scouting y analizadas las formas de conseguirlo, no hay más secreto que ese. Lo que queda, para la técnica, es la emoción por poder escribir un capítulo más en la historia del equipo y del deporte, algo para lo que “hay que trabajar y preparar bien estos dos partidos”. “A ver qué pasa, pero la ilusión y las ganas que tenemos son muy grandes”, concluyó la preparadora guardesa.
Crónica: Elena García
