El Mecalia Atlético Guardés tiene este domingo (19:00 horas, TVG2) su enésima cita con la competición europea. A Sangriña, acostumbrada ya a tardes de gloria delante de equipos del viejo continente, está lista para vivir por segunda vez la tercera ronda de la Challenge Cup.

Hace tres años, las de Prades se deshicieron en un doble partido jugado en A Guarda del HC Dnepryanka Kherson y esta vez solo tienen que rematar la vuelta contra el DHB Rotweiss Thun SPL 1 tras ganar en Suiza por 17-25. Así, el Guardés tiene a tiro otra vez el Last 16 de la tercera competición europea, donde ya alcanzó los cuartos de final.

El Mecalia disputa la vuelta contra el equipo de Jürg Stender con un colchón favorable de ocho goles, pero a pesar del optimismo que se respira entre la afición guardesa, el técnico José Ignacio Prades se escapa de euforias y confianzas: “El partido en A Sangriña será igual de duro que en Thun”, adelanta el entrenador. Y es que a pesar del resultado final, el Guardés tuvo que emplearse a fondo para conseguir esta holgada victoria (17-25): “El partido estuvo muy igualado durante muchos minutos y solo cogimos la renta al final”, recuerda, apuntaladas en defensa y bajo palos.

El conjunto gallego apostará para sellar la eliminatoria por una puesta en escena similar a la de la ida “repitiendo el buen trabajo del domingo pasado” y con la única baja de la central Carmen Campos. La receta la explica Prades de la siguiente manera: “Intensidad, muy activas en defensa, con más efectividad en ataque y reduciendo los errores”, explica. Para ello, el Guardés deberá tener a buen recaudo a las primeras líneas Laura Rotondo y Kira Zumstein, referentes ofensivas del Thun en Suiza con seis y cinco goles, respectivamente. Otro reto será superar con mayor claridad la portería defendida por Karmen Korenic -aunque en la ida se retiró con molestias en los compases finales y se desconoce si mañana contará con minutos-. Esta semana, descanso para las gallegas y derrota en la Spar Premiun League para el Thun contra el LK Zug, segundo, por 27-24.

Cabeza fría y corazón caliente parece ser la actitud con la que el Guardés se prepara para el partido de mañana, donde la calurosa afición local jugará un papel decisivo: “El resultado de la ida puede llevar a error, será muy importante que el público apoye y apriete”, invita Prades a los seguidores del equipo. Si el calor guardés ya se notó en el Sporthalle Gotthelf con casi medio centenar de simpatizantes del Baixo Miño que vivían en las proximidades, la directiva ha fijado unos precios asequibles con la intención de que el pabellón registre una buena entrada.

Los socios deberán abonar 5€ de entrada en la categorías Adulto y Maior65, mientras que los sub-20 y sub-13 disfrutarán de entrada gratuita. En caso de los no abonados los precios oscilan de los 3€ (sub-13) a los 15 € (Adulto y Maior65) pasando por los 6€ de los sub-20. En ambos casos, todos los menores de 7 años no deberán pagar por disfrutar del partido.