El Mercado de Tomiño ha estrenado un nuevo vestuario de verano para sus placeros y placeras, una actuación financiada gracias a una subvención de la Xunta de Galicia para mercados excelentes y que forma parte de la estrategia de renovación y modernización continua de la plaza de abastos.

La incorporación de los nuevos uniformes supone una renovación de la imagen del mercado, con diferentes colores y un diseño que busca visibilizar el trabajo de los profesionales que atienden diariamente a la clientela, al tiempo que refuerza el atractivo del espacio comercial.

Desde el Concello destacan que esta renovación va más allá de una cuestión estética, ya que pretende transmitir una imagen de profesionalidad, cuidado y modernidad en un mercado que continúa siendo un referente del comercio local.

Esta actuación se completará con otras iniciativas incluidas en la estrategia global de modernización del Mercado de Tomiño. Entre ellas figura una amplia programación de actividades de ocio que se desarrollará a lo largo de todo el año.

Con campañas como Menú no Mercado, destinada a dar a conocer los productos locales que comercializan los placeros; Sábados con Sabor, que combina gastronomía y música en directo; y el ya tradicional Mercado de Outono.

A estas acciones se suman también actividades formativas dirigidas a los placeros y placeras, con el objetivo de actualizar sus conocimientos y habilidades para que evolucionen al mismo ritmo que el propio mercado.

La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, destacó la capacidad del Concelloo para captar financiación que permita continuar renovando cada año el mercado.

En este sentido, subrayó que «o Mercado de Tomiño é moito máis que un lugar onde mercar. É un espazo de encontro, de tradición e de comercio local que queremos seguir coidando en todos os seus detalles, desde os uniformes ata a programación que o enche de vida ao longo do ano”.

Por su parte, la concejala de Comercio, Cristina Martínez, incidió en la importancia de esta renovación al señalar que «Os nosos praceiros e praceiras son a cara visible do mercado, e merecen contar coas mellores condicións para desenvolver o seu traballo. Ademais, esta actuación enmárcase nunha estratexia moito máis ampla de modernización para facer da nosa praza de abastos un mercado vivo, atractivo e á altura das expectativas da veciñanza e de quen nos visita desde fóra”.