Vigo conmemora el sexto aniversario de la puesta en marcha de las rampas mecánicas de la Gran Vía, una infraestructura que se ha consolidado como uno de los ejes principales de la movilidad urbana.
El alcalde, Abel Caballero, se desplazó hasta el cruce de Gran Vía con la calle Venezuela para hacer balance de su funcionamiento y destacar el impacto de este sistema en la ciudad.
Durante su intervención, el regidor subrayó la importancia de este modelo dentro del denominado Vigo Vertical y aseguró que «somos a cidade con máis medios mecánicos de mobilidade», en referencia a la amplia red de elementos mecánicos que facilitan los desplazamientos en una urbe marcada por fuertes pendientes.
En este sentido, destacó que las rampas registran ya más de 2,5 millones de usos al año, lo que evidencia su aceptación entre la ciudadanía.
Caballero incidió en que esta infraestructura ha supuesto un cambio profundo en la forma de desplazarse por la ciudad. «As ramplas xa forman parte da cidade», afirmó, al tiempo que calificó su implantación como «o gran avance» en la movilidad urbana de Vigo.
El alcalde recordó que, hace apenas ocho años, recorrer a pie este tramo de la Gran Vía —con pendientes superiores al 11%— resultaba prácticamente inasumible, mientras que hoy es un itinerario accesible para todos.
El proyecto no se detiene en el trazado actual. El Concello trabaja ya en la ampliación del corredor mecánico para completar todo el eje de la Gran Vía, conectando la Praza de América con la Praza de España.
Según avanzó el alcalde, «en breve» se colocará la primera piedra de esta nueva fase, considerada clave para culminar una actuación que transformará la movilidad peatonal en uno de los principales viales de la ciudad. Esta ampliación forma parte de una intervención más amplia que superará los 26 millones de euros y que busca consolidar un corredor continuo accesible.
El interés que ha despertado este modelo de movilidad ha trascendido el ámbito local. Caballero explicó que responsables públicos de otras ciudades han visitado Vigo para conocer de primera mano el funcionamiento del sistema y que muchos de ellos «non daban crédito» al comprobar su eficacia. A su juicio, la ciudad está «marcando tendencia» en la implantación de soluciones mecánicas para salvar desniveles urbanos.
Por último, el alcalde puso en valor la gestión económica municipal que ha permitido desarrollar este ambicioso proceso de transformación urbana. «Sen un céntimo de débeda», recalcó, el Concello ha financiado estas actuaciones, lo que permitirá seguir ampliando la red de rampas y mejorando la accesibilidad en distintos barrios.
