La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda acaba de lanzar una nueva campaña con el fin de dar a conocer la amplia variedad de mariposas presentes en el Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia, en el que se han identificado hasta 51 especies distintas de este insecto.

A pesar de su importancia ecológica y de la necesidad de garantizar su protección, las mariposas siguen siendo unas grandes desconocidas. Con la finalidad, precisamente, de paliar esa falta de información con relación a este grupo faunístico y darlo a conocer entre sus visitantes y la población de su entorno, el Parque Nacional acaba de publicar una serie de materiales divulgativos centrados en esta especie.

Se trata por una parte de un folleto informativo que recoge las 35 mariposas más frecuentes en el parque con figuras que ayudan su identificación y, en su caso, a distinguir el sexo del ejemplar, cuando existen diferencias en su morfología. Estos folletos se completarán con un póster en formato de 50 por 70 centímetros con la totalidad de las 51 variedades presentes en el Parque Nacional.

En el marco de esta campaña divulgativa se dará también a los visitantes información específica para cada especie, como su época de vuelo, las islas en las que se tiene constatada su presencia y su frecuencia y tamaño.

Las mariposas son un grupo faunístico de gran interés para la conservación de la naturaleza y del que existen un gran número de especies, adaptadas a muy diversos hábitats y condiciones ambientales. Muchas de ellas atraviesan en la actualidad un momento difícil en cuanto a su conservación por lo que acciones de sensibilización e información como esta resultan muy idóneas.

Además, las mariposas son muy buenos indicadores ambientales, por su capacidad para informar del estado de conservación de los ecosistemas. Esto se debe a su gran diversidad y dependencia de unas determinadas condiciones ecológicas. Así, hace falta subrayar que su ciclo vital, compuesto por fases de huevo, oruga, crisálida y mariposa adulta, es muy dependiente de la meteorología y de la presencia y abundancia de las plantas de las que se alimentan. Por tanto las variaciones que se producen en la abundancia de las mariposas reflejan a su vez cambios y alteraciones medioambientales.

Por este motivo, las mariposas son desde hace mucho tiempo objeto de seguimiento en estudios ecológicos y en la gestión de los recursos naturales. Uno de estos seguimientos, con una creciente implantación internacional y muy extendido territorialmente, es el llamado BMS (Butterfly Monitoring Scheme), o plan de seguimiento de mariposas.

Básicamente consiste en la realización de recorridos prefijados que se repiten siempre en los mismos lugares, identificando y anotando el número y las especies avistadas. Estos itinerarios se visitan entre 10 y 30 veces al año, de marzo a septiembre, de forma que se puedan identificar las mariposas que vuelan en las distintas épocas.

De su coordinación se ocupan distintos tipos de instituciones de investigación y gestión, y en ellos participan tanto profesionales como voluntarios aficionados. Estos últimos tienen una gran importancia para el funcionamiento del BMS, pues son los que llevan a cabo a mayor parte de los trayectos. En los cuatro archipiélagos del Parque Nacional das Illas Atlánticas se realizan recurridos BMS desde el año 2015.