El Concello de Vigo conmemora el centenario de la donación del Pazo–Museo Quiñones de León con la inauguración de la exposición inédita “Os últimos marqueses. Historia do Pazo de Castrelos, 1896–1934”, que podrá visitarse desde el 6 de noviembre de 2025 hasta el 4 de octubre de 2026 en el propio Pazo de Castrelos.
La muestra propone “unha viaxe única pola historia do pazo durante o período coñecido como dos últimos marqueses”, una etapa decisiva para entender la transformación de la casa y su posterior entrega a la ciudad. El alcalde Abel Caballero, acompañado por la teniente de alcalde Carmela Silva y el concejal de Cultura Gorka Gómez, participó en la inauguración junto al comisario de la exposición, Víctor Hugo López Borges, y el director del museo, quienes guiaron a los asistentes a través del recorrido.
La exposición es fruto de un exhaustivo trabajo de investigación de más de una década, coordinado por el museo municipal con la colaboración de especialistas del Reino Unido, la Universidade de Santiago de Compostela y el actual marqués de Valadares, autor de diversas publicaciones sobre la historia familiar.
Para reconstruir este relato, se han reunido piezas procedentes de las colecciones municipales, muchas de ellas adquiridas recientemente mediante donaciones o en subastas internacionales en Francia y Reino Unido, así como obras y documentos cedidos temporalmente por coleccionistas privados de España, Irlanda y el Reino Unido.
Durante el acto, Caballero destacó el valor patrimonial y cultural de la iniciativa, afirmando que la exposición muestra “o Vigo que queremos que ocupe un lugar no ámbito do coñecemento na propia cidade, pero tamén en España e Europa”. Subrayó también la singularidad del conjunto monumental, “que xunto cos xardíns, o auditorio e o propio parque constitúe algo excepcional”.
Por su parte, López Borges expresó su satisfacción por el resultado de este largo proceso, destacando “a importancia da historia que conta o Pazo de Castrelos” y celebrando “que este sexa un proxecto para Vigo”.
El recorrido expositivo comienza con la figura del donante del pazo, Fernando Quiñones de León, marqués de Alcedo, y su segunda esposa, la pintora Antonia de Bañuelos, impulsores de importantes reformas en el edificio y en sus jardines. Continúa con su hijo, Fernando Quiñones de León, marqués de Mos y Valadares, y su esposa Maryanne Whyte, dama británica de marcada personalidad y espíritu cosmopolita, quienes dotaron al pazo de un aire renovador.
La historia se completa con la etapa comprendida entre 1925 y 1931, cuando Maryanne Whyte, ya junto a su segundo marido, el militar irlandés Cecil Allanson, residió en Castrelos hasta que en 1934 el Concello de Vigo se convirtió en propietario efectivo del inmueble, inaugurando el Museo Quiñones de León tres años después.
El evento de inauguración reunió a numerosos descendientes de las familias históricamente vinculadas al pazo, entre ellos Ignacio Pérez-Blanco, actual marqués de Valladares; Rafael Pérez-Blanco y Pernas, marqués de Mos; Elisabel Crespo Montenegro, marquesa viuda de Valadares; y Gonzalo Fernández-Castaño y Elduayen, marqués del Pazo da Merced.
También acudieron Carmen, María José y Joaquín Adolfo González Gregorio, nietos del exalcalde de Vigo Adolfo Gregorio Espino, quien impulsó las gestiones que hicieron posible la donación del pazo al Concello.
Desde Irlanda viajaron Leanda de Lisle, reconocida escritora y sobrina nieta de Maryanne Whyte, y Richard Foley, también descendiente de la familia, acompañado por su esposa Shirley y su hija Maeve Maryanne —bautizada en honor a la propia Maryanne Whyte—. El grupo irlandés estuvo acompañado por el padre Gerry Comiskey, representante de la Carrick-on-Shannon History Society, quien afirmó que “La figura de Maryanne continúa siendo una verdadera celebridad”.
El acto contó asimismo con la presencia de personas ligadas a la historia cotidiana del pazo, como Julio Freiría, hijo del antiguo chófer del marqués, y Amparo Costas, nieta del ebanista de la casa, que quisieron compartir esta jornada de homenaje y memoria.
La exposición reivindica el carácter de casa-museo del Pazo de Castrelos y se plantea como base para la futura exposición permanente, enmarcada en la remodelación integral de la red de museos municipales de Vigo.
