El personal de la empresa Elis, concesionaria del servicio de lavandería de los hospitales del área sanitaria de Vigo, ha iniciado esta semana un calendario de movilizaciones para reclamar la firma de un convenio colectivo que mejore sus condiciones laborales.

Las protestas se desarrollan frente a los hospitales Álvaro Cunqueiro, Meixoeiro y Nicolás Peña y podrían derivar en una convocatoria de huelga si no se producen avances en la negociación con la dirección de la empresa.

Las concentraciones comenzaron el pasado lunes y se celebran todos los lunes, miércoles y viernes. Según explican los representantes de los trabajadores, las conversaciones para la renovación del convenio se encuentran bloqueadas debido a la negativa de la empresa a reconocer como tiempo efectivo de trabajo los 20 minutos destinados a la pausa para el bocadillo.

Desde el comité de empresa consideran que esta medida permitiría una reducción de la jornada laboral y supondría un avance significativo en la mejora de las condiciones de trabajo de una plantilla formada por cerca de 70 trabajadores en el servicio de lavandería y unas 35 personas en el área de lencería, encargada de la recogida de ropa sucia y la distribución de ropa limpia en los centros hospitalarios.

Los representantes sindicales también denuncian que los salarios continúan siendo bajos y que algunas categorías profesionales necesitan complementos salariales para no situarse por debajo del Salario Mínimo Interprofesional.

Desde la representación social insisten en que su objetivo es equiparar las condiciones laborales de la plantilla con las de otros trabajadores que prestan servicios externalizados en la sanidad pública gallega. “A principal demanda das persoas traballadoras de Elis pasa por equiparar as súas condicións laborais ás do persoal do Sergas, como acontece noutras contratas da área sanitaria”, señalan desde la parte sindical.

Asimismo, consideran que el principal escollo de la negociación sigue siendo la negativa de la empresa a aceptar la consideración de la pausa para el bocadillo como tiempo de trabajo efectivo. “A principal diferenza coa empresa ten que ver coa súa negativa a considerar a pausa do bocadillo como tempo efectivo de traballo, o que permitiría reducir a xornada laboral”, sostienen los representantes de los trabajadores.

Las movilizaciones se desarrollan en horario de mañana frente a los tres hospitales vigueses, con concentraciones de una hora en cada centro. Desde el comité advierten de que, si la dirección mantiene su postura actual, estudiarán nuevas medidas de presión, incluida la convocatoria de una huelga.

Fuente: CIG