Paula Bouzós

El grupo municipal del PP de Gondomar viene de pedir públicamente a la Plataforma Veciñal por un Gondomar con Servizos que no desvíe la atención de sus “justas, necesarias y urgentes reclamaciones” para la extensión del servicio de saneamiento con manifestaciones delante de la Xunta, ya que considera que deben exigir estas obras “día sí y día también” al Concello, al alcalde y al gobierno local al tratarse de una competencia exclusivamente municipal, dicen.

La portavoz popular, Paula Bouzós, reiteró que respalda “sin fisuras” las demandas de la plataforma, ya que considera que el alcantarillado debe implementarse con rapidez por todo el concello, pero no comparte que se deban realizar estas peticiones ante la Xunta o la Diputación, ya que no se trata de cuestiones de su responsabilidad.

En este sentido, les recordó que el alcalde, Francisco Ferreira, «recibe anualmente cuantías millonarias de la Diputación, cifradas solo en este inicio de año en 1,1 millones del Plan +Provincia y 900.000 euros más del Plan Extra, y opta por destinarlas reiteradamente a otras obras, por lo que demuestra su nulo compromiso con el saneamiento y deja claro que, para que se instale este servicio como se merece Gondomar, habrá que esperar a que haya un nuevo regidor y un nuevo gobierno local”.

“La Xunta y la Diputación claro que pueden colaborar con el alcantarillado de Gondomar, pero al ser una competencia exclusivamente municipal todo está en manos del alcalde. Estas administraciones no se pueden poner a hacer estas obras sin su permiso, así que las exigencias y las peticiones tienen que tener un único destinatario y se llama Francisco Ferreira”, aseveró Bouzós.

La portavoz del PP indicó que, especialmente la Xunta, puede colaborar con el saneamiento de Gondomar a través de Augas de Galicia, “tal y como está haciendo en la actualidad con inversiones potentes en concellos socialistas como Vilagarcía o Cambados, por citar dos ejemplos”, pero recalcó que, para ello, es preciso que el regidor se comprometa en serio con estas obras y que «muestre una voluntad para colaborar con el Gobierno gallego que no se ha visto hasta la fecha».

En sentido, Paula Bouzós ejemplificó la postura de «bloqueo, confrontación y obstruccionismo de Francisco Ferreira con la Xunta en las obras de legalización y urbanización del polígono de A Pasaxe o en las proyectadas para mitigar los riesgos de inundación en el ayuntamiento, que es algo que es extensible a todas las demás cuestiones en las que Gondomar se podría beneficiar del apoyo autonómico y que el propio alcalde se encarga de frenar una y otra vez perjudicando a los vecinos”.