El grupo municipal socialista de A Guarda ha celebrado el nuevo paso dado por la Xunta de Galicia en el proyecto de la senda peatonal y ciclista que circunvalará el Monte de Santa Trega, tras la aprobación en el Consello da Xunta de la apertura del proceso de información pública. La actuación, prevista a lo largo de la carretera autonómica PO-352, permitirá conectar el casco urbano de A Guarda con Camposancos, favoreciendo una movilidad más sostenible y segura.

No obstante, desde el PSOE guardés subrayan que este avance llega “con anos de atraso e cun evidente oportunismo político”. La portavoz socialista en el Concello, Fátima Rodríguez, recordó que el anuncio coincide con un momento en el que “a Xunta pretende agora botar unha man a un goberno local do PP que, en máis de dous anos, non foi capaz de impulsar nin un só proxecto relevante para A Guarda”.

Por su parte, la secretaria general del PSOE de A Guarda, Bárbara Domínguez, quiso remarcar que “este proxecto non nace da iniciativa do actual goberno local, senón dunha longa traxectoria de xestións impulsadas polos anteriores executivos socialistas en base ás demandas da cidadanía. Xa en 2020 o Concello presentara na Xunta un anteproxecto da senda para a súa inclusión nos plans de infraestruturas, sen obter resposta naquel momento”.

El grupo socialista anuncia, además, «que revisará con lupa o proxecto co fin de vixiar que esta obra se faga con total transparencia, respecto ambiental e co consenso da veciñanza afectada».

Proyecto

El proyecto supondrá una inversión de más de 1,3 millones de euros y contempla la ejecución de un itinerario continuo paralelo a la PO-352, que circunvala el Monte de Santa Trega, entre los puntos kilométricos 1+910 y 4+040, y 5+210 y 5+950. Se trata de una zona con un alto valor paisajístico y cultural, donde el tráfico es mayoritariamente local y donde actualmente no existen espacios adecuados para el tránsito peatonal fuera del núcleo urbano.

La nueva senda permitirá conectar las zonas residenciales situadas a lo largo de la carretera con el centro de A Guarda, el cementerio y varios establecimientos industriales de la zona y se construirá a la misma cota que la carretera para no alterar la red de drenaje existente. En los tramos donde sea necesario, se separará de la vía mediante un arcén intermedio que permita posibles ampliaciones futuras.

Tendrá una anchura media de dos metros, con pavimento de hormigón coloreado en tono terrizo, aunque en algunos puntos será necesario reducir el ancho para respetar edificaciones o elementos existentes.

La obra incluirá también la construcción de once muros de contención de tierras, con una altura máxima de dos metros, así como 365 metros de cunetas de seguridad y las actuaciones necesarias para mejorar el drenaje. Además, se instalarán canalizaciones bajo la senda para el soterramiento futuro de líneas eléctricas y se reubicarán cinco puntos de luz y diversos postes afectados por el trazado.