Olmedo Granja

El Grupo Municipal Socialista de Oia ha presentado alegaciones contra el proyecto de la central hidroeléctrica reversible de agua marina de Fonte das Mañas, reforzando así su oposición a una actuación que, según la formación, plantea interrogantes ambientales, técnicos y económicos que deben ser resueltos antes de continuar con su tramitación.

Los cuatro concejales del PSOE presentaron sus alegaciones de forma individual y se suman a las alrededor de veinte alegaciones que, según señala el grupo socialista, se habrían presentado contra el proyecto.

La formación considera que la instalación podría resultar incompatible con la protección ambiental y paisajística de la Serra da Groba y reclama que cualquier posible afección sea analizada con el máximo rigor. “Non queremos que Oia se converta nun campo de probas para proxectos que poden deixar consecuencias irreversibles sobre o noso territorio”, señala el PSOE de Oia.

Uno de los principales argumentos planteados por los socialistas está relacionado con la utilización de agua marina en una infraestructura de estas características. La formación expresa su preocupación por las posibles consecuencias que una eventual fuga o filtración de agua salada pudiera tener sobre el suelo, los acuíferos, los cursos de agua y los ecosistemas de la zona.

Los socialistas destacan especialmente el valor de los recursos hídricos de A Groba y consideran que debe aplicarse el principio de precaución antes de autorizar una instalación que, según sostienen, podría alterar el equilibrio ambiental del entorno. “Se unha central experimental de apenas 30 MW precisou medidas extraordinarias para facer fronte á corrosión e evitar que a auga salgada chegase ao terreo, é absolutamente razoable preguntarnos que consecuencias podería ter unha fuga ou unha filtración nun espazo como a Serra da Groba”, señalan

El PSOE de Oia incorpora a sus alegaciones el caso de la central Okinawa Yanbaru Seawater Pumped Storage Power Station, una instalación experimental de 30 MW construida en Kunigami, Japón, que utilizaba agua del océano como depósito inferior y un embalse artificial situado a unos 150 metros de altura como depósito superior. La instalación comenzó a funcionar en 1999 y fue cerrada definitivamente en 2016, siendo posteriormente desmantelada.

Según los socialistas, este precedente demuestra las dificultades técnicas asociadas al uso continuado de agua salada, especialmente en materia de corrosión, impermeabilización y mantenimiento de los equipos.

El PSOE considera que la experiencia japonesa debe ser estudiada antes de autorizar un proyecto de características similares en A Groba y reclama que se valore también su viabilidad económica a medio y largo plazo. “Non queremos descubrir dentro de vinte anos que hipotecamos unha parte da Serra da Groba para un proxecto que non era rendible. E moito menos asumir o risco de que unha posible filtración de auga salgada deixe consecuencias ambientais que xa non teñan solución”, apuntan.

Los socialistas aseguran que su oposición al proyecto no supone un rechazo a las energías renovables, sino una reivindicación de que este tipo de instalaciones se ubiquen y desarrollen con garantías ambientales y con un análisis de sus efectos acumulativos. “Non se trata de estar en contra das enerxías renovables. Trátase de decidir onde, como e a que prezo se desenvolven. A transición enerxética non pode converter Oia nun territorio de experimentación nin poñer en risco recursos naturais que son de todos”, subrayan los socialistas.

La formación advierte además de la presión que, a su juicio, soporta la Serra da Groba por diferentes proyectos energéticos e infraestructuras asociadas y reclama que sus impactos se estudien conjuntamente, y no de manera aislada.

El PSOE de Oia afirma que continuará utilizando las herramientas institucionales y administrativas disponibles para tratar de frenar el proyecto y defender los recursos naturales del municipio. “Imos utilizar todas as ferramentas ao noso alcance para defender Oia e a Serra da Groba. O noso territorio non está en venda”, finalizan.

Los cuatro concejales socialistas mantienen así su rechazo a la central hidroeléctrica reversible de agua marina de Fonte das Mañas y reclaman que cualquier decisión sobre su futuro tenga en cuenta tanto la protección de los recursos hídricos y ecosistemas de A Groba como las garantías de viabilidad técnica y económica de la instalación.