El portavoz de Transporte del Grupo Socialista en el Parlamento de Galicia, Carlos López Font, reclamó hoy a la Xunta que “rectifique” y tenga en cuenta tanto las aportaciones de los concellos afectados como las quejas de los usuarios en la elaboración del nuevo contrato de transporte público en la comarca del Baixo Miño.
Durante su intervención en el Pleno, López Font instó al Gobierno gallego a “asumir a súa responsabilidade” por lo que calificó de un “mal deseño” del actual Plan de Transporte, que ha derivado en la rescisión de cinco concesiones que afectan a 18 municipios del sur de Vigo y a más de 50.000 habitantes.
El portavoz socialista recordó que su grupo lleva “anos denunciando o deficiente funcionamento do servizo no Baixo Miño”, una situación que, según afirmó, la Xunta “non tivo máis remedio que admitir” al rescindir los contratos. En este sentido, reclamó al Ejecutivo autonómico que, antes de diseñar la nueva concesión, “reestruture o servizo, pida opinión aos responsables municipais e atenda as queixas dos viaxeiros”, que, según dijo, evidencian los problemas que padecen los usuarios.
López Font advirtió que el sistema de transporte promovido por el Gobierno del PP “seguirá sendo un castigo” para las comarcas del Baixo Miño y del Val Miñor, ya que tendrán que esperar un año hasta que se formalice el nuevo contrato, tiempo durante el cual “manterán o mal servizo que se vén prestando dende hai cinco anos”.
Asimismo, criticó la actitud del Ejecutivo gallego, al que acusó de mantener “o discurso triunfalista de sempre” mientras persisten las deficiencias en las conexiones con los hospitales de Vigo y con la Universidade, lo que afecta gravemente a la movilidad diaria de cientos de personas.
El parlamentario socialista también recordó que la Xunta deberá “responder diante da Fiscalía por unha denuncia de incumprimento de practicamente tódalas concesións”, subrayando que el Plan de Transporte “fracasou” y que la rescisión de contratos “tamén se dará en máis concesións de Galicia nun futuro inmediato”.
Por todo ello, López Font exigió al Gobierno autonómico que inicie un novo modelo de transporte público, moderno y eficiente, que “garanta un servizo adaptado ao século XXI” y responda realmente «ás necesidades da cidadanía galega».
