La Autoridad Portuaria de Vigo (APV) ha mantenido una reunión de trabajo con la directiva de la Asociación de Vecinos de Teis para abordar las principales actuaciones previstas en el entorno portuario, con especial atención a las obras de mejora y humanización de Arealonga y Camiño Cacharela, así como a las medidas para controlar el impacto acústico de la actividad industrial y portuaria.

El encuentro estuvo encabezado por el presidente de la APV, Carlos Botana, acompañado por integrantes de su equipo directivo. La reunión se enmarca en los contactos periódicos que el organismo mantiene con los colectivos vecinales para compartir información sobre los proyectos que afectan a la fachada marítima y avanzar en el diálogo con el entorno.

Uno de los principales asuntos tratados fue la planificación de las próximas intervenciones en el ámbito de Arealonga, con el objetivo de dar continuidad al espacio público de encuentro habilitado junto al antiguo restaurante.

Durante la reunión, los representantes portuarios detallaron los aspectos técnicos del proyecto de humanización de Camiño Cacharela, una actuación que pretende mejorar la accesibilidad y recuperar el frente litoral mediante la creación de un espacio peatonal seguro y diferenciado.

El proyecto contempla la instalación de elementos de protección frente al mar, la renovación del alumbrado con tecnología eficiente y la recuperación paisajística de las zonas verdes próximas.

Con estas intervenciones, la Autoridad Portuaria busca avanzar en la creación de un itinerario peatonal continuo que conecte las playas de Arealonga y Mende y contribuya a reforzar el corredor litoral entre Chapela y A Guía.

Además, la APV estudia, a petición de los vecinos, la posibilidad de recuperar para la ciudad un espacio situado en las inmediaciones de A Lagoa. La iniciativa seguiría la línea de otras actuaciones de mejora del espacio público impulsadas en Arealonga y en la plaza de la iglesia de Bouzas.

La contaminación acústica fue otro de los asuntos centrales de la reunión. La APV compartió con los representantes vecinales las conclusiones del mapa de ruido y del estudio de propagación acústica, cuyos trabajos finalizaron a finales del pasado verano.

En el caso de Teis, el estudio identifica la actividad industrial exterior como la principal fuente de ruido. Según las conclusiones trasladadas por la Autoridad Portuaria, entre la zona portuaria y las viviendas se encuentran las instalaciones de ADIF y una empacadora, que generan un importante movimiento de tráfico pesado, además de una vía urbana con una elevada presión circulatoria.

Para reducir las molestias, la APV trabaja junto con la Terminal de Contenedores en distintas medidas de mitigación. Entre ellas figuran la sustitución de los sistemas acústicos de la maquinaria y la aplicación de un código de buenas prácticas para los operadores de las grúas, destinado a disminuir el ruido que se produce al depositar los contenedores en las zonas de almacenamiento.

Asimismo, el organismo portuario no descarta estudiar nuevas ubicaciones para depositar los contenedores fuera del recinto portuario y alejadas de las zonas residenciales, con el fin de reducir las molestias a los vecinos.

Entre las iniciativas en marcha, la Autoridad Portuaria prevé instalar un mayor número de sensores acústicos en la zona para mejorar la monitorización del entorno. El objetivo es realizar un seguimiento más exhaustivo de los niveles de ruido y detectar posibles malas prácticas en el momento en que se produzcan.

A estas medidas se suma la reciente adjudicación de la redacción del proyecto de electrificación de los atraques en las terminales de cruceros y contenedores. Esta actuación permitirá que los buques conecten sus sistemas a la red eléctrica durante su estancia en el puerto y mantengan apagados sus motores, reduciendo así el ruido y las emisiones asociados a su funcionamiento.