El Puerto de Vigo recuperará unos 6.000 metros cuadrados de superficie estratégica para el tráfico de contenedores con la demolición de ocho antiguos silos de cemento de Tudela Veguín, situados en la Terminal de Contenedores. La Autoridad Portuaria ha adjudicado los trabajos, que permitirán liberar espacio y avanzar en la reorganización de una zona clave para la actividad logística.

La actuación responde a las crecientes necesidades de la terminal, en un contexto de fuerte incremento del tráfico de contenedores y con la previsión de que esta tendencia continúe al alza. Según las estimaciones de la Autoridad Portuaria, este tráfico alcanzará un nuevo máximo histórico en 2026, con un crecimiento cercano al 5%.

Una vez adjudicada la obra, los trabajos comenzarán con el vaciado completo de los silos y continuarán con su derribo. Posteriormente, será necesario acondicionar la explanada para que pueda incorporarse cuanto antes a la operativa portuaria. El plazo máximo de ejecución es de ocho meses, aunque el objetivo es acelerar el proceso y que la superficie esté disponible en la primavera de 2027.

La demolición de estas ocho estructuras da continuidad a una intervención iniciada años atrás. Entre 2015 y 2019, el Puerto de Vigo ya retiró otros ocho silos de cemento de la zona. Con estas actuaciones, la terminal ha ido ganando superficie útil y reduciendo el impacto visual de las antiguas instalaciones.

La recuperación de espacio permitirá mejorar las condiciones para la carga y descarga de mercancías y adaptar las instalaciones a las necesidades actuales del tráfico marítimo. La operación forma parte de una estrategia para aprovechar mejor cada metro cuadrado del recinto portuario y aumentar la eficiencia de sus infraestructuras.

La retirada de los silos no constituye una actuación aislada, sino que se integra en un plan más amplio de reorganización de la terminal. La superficie que se liberará será la primera pieza de un proyecto de mayor envergadura: la construcción del nuevo Puesto de Control Fronterizo (PCF).

Esta infraestructura está llamada a mejorar los servicios de inspección y agilizar las operaciones vinculadas al comercio exterior. Con esta reorganización, el Puerto de Vigo busca reforzar su capacidad logística y consolidar su posición como uno de los referentes portuarios del arco atlántico.