El Tribunal de Instancia de Vigo ha absuelto a un agente de la Policía Nacional acusado de un delito leve de lesiones, al considerar que los daños sufridos por el denunciante fueron compatibles con la actuación policial durante su identificación e inmovilización.
La resolución, dictada el 29 de septiembre de 2026 por el juez de la plaza 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vigo, concluye que el agente actuó en el marco de sus funciones y que el uso de la fuerza empleado estuvo justificado por las circunstancias de la intervención.
Según recoge la sentencia, el agente participó en la identificación del denunciante, quien se habría negado a facilitarla. Ante esta situación, el policía procedió a su inmovilización y posterior engrilletamiento con el objetivo de garantizar la diligencia de identificación. El afectado sufrió lesiones que, según consta en la resolución judicial, precisaron una única asistencia médica.
El juez considera probado que las lesiones son “compatibles con la inmovilización y el engrilletamiento”. Para alcanzar esta conclusión, la sentencia valora tanto una grabación aportada por la defensa como las declaraciones de los agentes que participaron en la intervención.
Los policías señalaron que fue necesario emplear la mínima fuerza imprescindible para garantizar la identificación del denunciante. Estos testimonios, según la resolución, quedaron corroborados por el contenido de la grabación.
Frente a estas pruebas, el juez aprecia contradicciones en la declaración del denunciante y en la del testigo presentado por este último. La sentencia destaca además que dicho testigo no presenció directamente los hechos, circunstancia que también fue tenida en cuenta a la hora de valorar su testimonio.
Desde el punto de vista jurídico, la resolución analiza si la actuación del agente puede quedar amparada por la causa de justificación prevista en el artículo 20.7.º del Código Penal, relativa a quien actúa en cumplimiento de un deber o en el ejercicio legítimo de un cargo.
El juez concluye que se cumplen los requisitos establecidos por la doctrina para aplicar esta causa de justificación. En concreto, considera acreditadas la condición de autoridad del agente, su actuación dentro de sus funciones y la necesidad del medio empleado tanto desde un punto de vista general como en las circunstancias concretas del caso.
La sentencia también considera que existió proporcionalidad en el empleo de la fuerza, por lo que entiende que la conducta del policía queda amparada por la eximente contemplada en el Código Penal.
Fuente: TSXG
