El Concello de Nigrán retomó esta semana las plantaciones comunitarias en el parque forestal Os Matos–Río Táboas con la participación de usuarios del Centro Especial de Empleo Juan María y del alumnado del CEIP da Cruz, en Camos. La iniciativa tiene un doble objetivo: continuar con la reforestación de este espacio natural y, al mismo tiempo, fomentar la concienciación ambiental a través de actividades educativas.
En la jornada de ayer, una docena de usuarios del centro ocupacional plantaron 60 olivos donados por un particular en una parcela de media hectárea situada en la parroquia de Camos. El viernes fue el turno del alumnado de 2º a 6º de Primaria del CEIP da Cruz, que participó en la reforestación de otra parcela cercana de una hectárea con 200 cerezos y castaños.
El alcalde de Nigrán, Juan González, destacó la importancia de implicar a la ciudadanía en este proyecto medioambiental. “A colaboración da cidadanía, especialmente de cativos, é fundamental para garantir o futuro do parque forestal, xa que crea un vínculo emocional que os convirte nos mellores embaixadores do mesmo”, señaló.
La actividad contó también con la presencia de la concejala de Educación, Estela Pérez, y estuvo dirigida por la Brigada Forestal Municipal junto a agentes medioambientales de la Xunta, que se encargaron de coordinar los trabajos y del riego de las nuevas plantaciones con una motobomba.
El futuro parque forestal Os Matos–Río Táboas será el primero de estas características en la comarca. Está situado en el monte comunal de las parroquias de Camos y Chandebrito, en un espacio natural vertebrado por la fraga del río Táboas.
El proyecto se desarrolla sobre 42 hectáreas de terreno que quedaron totalmente calcinadas en los incendios forestales de 2017. De esa superficie, 30 hectáreas pertenecen a la Comunidad de Montes de Camos y las 12 restantes a la de Chandebrito.
El objetivo es transformar este entorno en un espacio público de recreo y naturaleza, recuperando sus valores ambientales, paisajísticos y culturales. Además, el parque tendrá una función social y servirá como zona de protección para los núcleos de población más próximos.
La transformación del espacio incluye la erradicación de especies invasoras y la realización de nuevas plantaciones, a lo que se sumará en una segunda fase la creación de áreas públicas y la recuperación de elementos patrimoniales como antiguos molinos o petroglifos.
En la parte central del parque se prevé la creación de un arboreto representativo de los bosques gallegos en una superficie de 6,5 hectáreas. Además, en zonas con gran presencia de rocas se plantarán robles autóctonos para ayudar a fijar el terreno, mientras que en las vaguadas naturales se reforestará con frondosas propias del ecosistema gallego.
El proyecto contempla también medidas de prevención frente a incendios, actuaciones para proteger los yacimientos arqueológicos y la creación de espacios de uso público accesibles para todos.
Entre las futuras infraestructuras figuran áreas recreativas en O Serradouro y As Rozadas, zonas de aparcamiento, la mejora del mirador de O Castelo o la creación de una ruta de subida hasta este punto.
Asimismo, el parque contará con paneles informativos, señalización, pictogramas y códigos QR para facilitar la interpretación del entorno natural y divulgar los valores ambientales y culturales de este nuevo espacio forestal de Nigrán.

