Ethel Vázquez: “La reforma del carril bici es un gran reto técnico”
Los alcaldes de O Rosal y Baiona y la alcaldesa de Oia, en la visita que realizaron esta mañana, junto a Ethel Vázquez, al carril bici en Cabo Silleiro

La conselleira de Infraestructuras y Vivienda, Ethel Vázquez, destacó hoy en Baiona el “gran reto técnico” que supuso la reforma del carril bici entre Vigo, Nigrán, Baiona, Oia, O Rosal y A Guarda para “hacer compatible, de una manera segura, el uso de la vía por parte de los distintos usuarios que la transitan: vehículos, peatones y ciclistas, diferenciando, además los ciclistas turísticos de los deportivos”.

Ethel Vázquez supervisó hoy en Baiona el final de estas actuaciones de mejora de la seguridad viaria en el carril bici en las carreteras PO-552 y PO-325, en las que el Gobierno gallego invirtió 750.000 euros.

La conselleira, que estuvo acompañada de los alcaldes de Baiona, Ángel Rodal, de Oia, Cristina Correa, y de O Rosal, Jesús María Fernández, destacó que las obras ejecutadas recogieron las aportaciones formuladas por los ayuntamientos y la Federación Gallega de Ciclismo, y fueron avaladas por la Dirección General de Tráfico. El objetivo de las obras, dijo, era “reforzar la protección de los usuarios más vulnerables: los peones y los ciclistas”.

En esta actuación se llevó a cabo la remodelación de los 29 kilómetros del carril bici de la PO-552, con el fin de adecuarlo mejor a sus distintos usuarios, para ello se ampliaron los arcenes, en el lado del mar, haciéndolas más anchas para mayor seguridad de los ciclistas deportivos; se redujo ligeramente el carril bici, respetando un ancho mínimo de 2,1 metros, convirtiéndolo en una senda mixta por la que puedan transitar, sin dificultades, peatones y ciclistas turísticos y también se incidió en la diferenciación visual de esta senda mixta con un pavimento con color.

Además, se sustituyeron los actuales separadores de hormigón por otros de goma rebasables y más estrechos, lo que permite ganar espacio para el arcén; se retiraron algunos separadores de goma en el trecho entre Vigo y A Ramallosa, en la PO-325, en 12 km, para ampliar el espacio entre ellos y mejorar así la manobrabilidad de los ciclistas deportivos.

Además, se incrementó la señalización para incidir en la prevención de posibles riesgos y sensibilizar tanto a conductores, como a peatones y ciclistas, de la importancia de cumplir las normas de circulación y respetar a los demás usuarios de la vía.