El confinamiento llevó a Félix Fernández y Concha Pérez, un matrimonio de Budiño, en O Porriño, a adornar su casa con una espectacular decoración navideña para que los niños que pasaban por delante de su domicilio, “no perdieran la ilusión y el espíritu de la Navidad porque no se podía hacer fiestas”, afirman.
Ese espíritu fue creciendo poco a poco y este año la decoración más famosa de la parroquia porriñesa ilumina la Navidad de este matrimonio con 12.000 bombillas led que se encienden a las 18:30 horas y se apagan al amanecer. “Empezamos a montar toda la decoración a finales de noviembre y rematamos en el puente de la Constitución. Éramos 5 personas y nos fuimos intercambiando, porque no sólo había que instalar las bombillas, sino también el resto de la decoración”, comenta Félix.
Un decorado que pasa por un muñeco de nieve con luz en el tejado, “que ha costado mucho subirlo. Dos renos iluminados, árboles y farolas también con luces, la casa está perfilada con bombillas, en la chimenea hay otro reno iluminado, en el lateral tenemos un cartel que pone “Boas Festas” y a última hora hemos añadido también un Papá Noel hinchable e iluminado, todo ello acompañado de música de Navidad, que suena poco tiempo para no molestar a los vecinos”, apunta Concha.
Su casa es el centro de atención en Navidad de grandes y, sobre todo, de pequeños, que no se quieren perder el espectáculo. “Cuando encendemos las luces los vecinos dicen «Llegó Abel Caballero a Budiño». Viene mucha gente de la parroquia y de los pueblos de alrededor a ver la iluminación. Este año hemos puesto un buzón de Papá Noel para que los niños dejen sus cartas”, explica el matrimonio.

