Fernando Reyes González

El Club Balonmán Atlético Guardés ya tiene nuevo presidente. El guardés Fernando Reyes González, de 45 años y socio de la entidad desde hace siete, coge las riendas a la cabeza de la Junta Directiva de la entidad y tomará el testigo de Jesús López después de ofrecerse voluntario para solventar la falta de alternativas.

Así, tal como se anunció en la Asamblea General Ordinaria de socios de este miércoles, será precisamente uno de sus aficionados quien ocupe el cargo. Reyes había estado afincado en Madrid hasta 2019, momento en el que regresó a A Guarda y desde el cual ha sido, junto con su familia, socio y fiel seguidor de la actividad de los equipos de la entidad miñota. Acude con asiduidad a los partidos de A Sangriña y también suele desplazarse a las citas fuera de casa, como la Copa de la Reina y otras ocasiones señaladas cada año, y comparte una vinculación personal con el Club a través de sus hijas, que juegan en los equipos Cadete y Benjamín de la base.

Fue también por ellas que, especialmente en las dos últimas campañas, comenzaba a colaborar también en pequeñas tareas organizativas siempre que la Junta Directiva lo necesitaba, como por ejemplo a raíz del Sector Nacional y la final europea celebrados el pasado mes de mayo.

El nuevo presidente recoge el testigo de Jesús López con ilusión, aunque con menos previsión de la que le habría gustado. El motivo principal que alega para haberse ofrecido ha sido la falta de alternativas: “No quería que el Guardés se acabase, y estábamos en el último minuto y sin una salida clara”, explica. Fue esa urgencia por luchar por la supervivencia del proyecto lo que le llevó a dar el paso: “Si hay que sacar esto adelante y puedo colaborar, pues voy a aportar mi granito de arena”.

Es la cantera del Club, además, otra de las razones por las que cree que merece luchar pese a las dificultades, junto con lo que significan estos equipos para el conjunto del pueblo guardés. “Para mí es importante que haya una base de balonmano en el pueblo, no solo por mis hijas”, indica, “y es una pena que tengamos esto, que es tan grande en comparación con el tamaño de A Guarda, y que se pueda llegar a perder”, añade, haciendo referencia al paradójico y triste hecho de que esta complicada situación haya llegado en el mejor momento de la historia de la entidad a nivel deportivo. Además, Reyes consideraba importante cumplir con el “cierto compromiso” que había ya con la plantilla y el cuerpo técnico contratado para el próximo curso 2026/2027.

En los próximos días, la nueva cabeza directiva del equipo miñoto se dirigirá a la afición con cercanía y honestidad para darse a conocer mientras confecciona una Junta Directiva renovada con la que trabajar mano a mano por el futuro próximo. Sus objetivos principales, con paciencia y con la asesoría de la dirección anterior, ya puede avanzarlos: “Hacer esto sostenible, sanearlo de la manera en que podamos y mantenerlo dentro de lo posible en lo más alto del balonmano español, que es donde merece estar”.

Crónica: Elena García