La Diputación de Pontevedra finaliza la primera fase de las obras que transforman por completo, desde un punto de vista sostenible, la movilidad entre Tabagón y Goián en el transcurso de la EP-3303 por el Concello de O Rosal. La actuación fue visitada hoy por el diputado de Infraestructuras, Gregorio Agís, acompañado de la alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández.

La institución provincial actuó en esta fase en un tramo de 1,7 kilómetros de la vía, de un total de 4,5, con una inversión superior a los 650.000 euros de los que la Diputación acercó el 80% y el Concello el 20%, y que consiguió una importante financiación de 472.623 € (el 73% del coste total) procedente del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) en el marco del Programa Operativo FEDER de crecimiento sostenible 2014-2020. El resto de la financiación fue asumido por la Diputación y el Concello con el reparto porcentual original.

Esta importante obra, que fue acometida bajo la filosofía de la recuperación de espacios públicos para las personas y la reducción de CO2, se tradujo en la reconversión integral de la carretera para contribuir a fomentar la vida en el rural al mejorar sus posibilidades de comunicación de una manera segura. Esto se consiguió propiciando alternativas al vehículo privado, como la movilidad peatonal y la bicicleta –que se venían realizando sin condiciones plenas de seguridad– y que ahora cuentan con un carril propio. Además del vecindario de la zona que emplea esta vía para conectar con Tomiño, era necesario tener en cuenta también la elevada presencia de personas peregrinas que conectan con el Camino Portugués de la Costa.

Además de este nuevo carril peatonal y ciclista, se completó la plataforma de circulación con un arcén, se acondicionaron dos carriles de 2,80 metros para la circulación de vehículos, se instalaron reductores de velocidad, se renovó la red de drenaje y se canalizó de manera soterrada la red de alumbrado público para su futura renovación. En la zona del CRA María Zambrano, además, se dispuso de plataforma única con prioridad peatonal y limitación de velocidad a 20 kilómetros/hora.

Los objetivos de estas actuaciones son la reducción de emisiones de carbono, el fomento del transporte público, ciclista y peatonal, el fomento de hábitos saludables, la minoración de la velocidad, la reducción de ruidos y la potenciación del turismo saludable. Los resultados son un descenso del 9,2% en el uso de energía y del 9,6% en cuanto a las emisiones.

En marcha el proyecto de la segunda fase

La Diputación y el Concello de O Rosal ya aprobaron el convenio para seguir actuando en la EP-3303 Tabagón-Goián de acuerdo con el modelo de movilidad amable, segura y sostenible de la institución provincial. La segunda parte de la fase, que ahondará en la transformación radical de la vía en otro tramo de alrededor de 1,8 kilómetros, supondrá una inversión de más de 795.000 € que también se financiará en un 80% por la Diputación y en un 20% por el Concello (que irán con cargo al Plan Concellos).

Se actuará en el tramo de la Iglesia de San Bartolomeu de Eiras, que tendrá una zona de convivencia sobreelevada con prioridad peatonal (entre los puntos kilométricos 2+200 y el 2+300), mientras que en el resto se diseñarán dos sendas peatonales (del punto 1+795 al 2+200 y del 2+300 al 3+600).

También se renovarán las capas de rodaje y de pavimento de hormigón con bandas de piedra en la zona de convivencia con reductores de velocidad y pasos sobreelevados. Además de mejorar la movilidad peatonal, en la segunda fase de las obras de la EP-3303 se ejecutará la red soterrada de recogida de aguas pluviales, con cunetas transitables, y la de alumbrado, con arquetas para la futura colocación de farolas.