El servicio de Gardacostas de Galicia continúa realizando tareas de vigilancia contra el furtivismo y el calado de artes prohibidas en la costa gallega. Como resultado de estos trabajos, en el día de ayer se llevó a cabo una operación de decomisos de gran envergadura en la costa de Oia en la que el servicio autonómico tuvo que movilizar cuatro embarcaciones: la Mar de Galicia, Punta Roncadoira, Valentín Paz de Andrade y Hermanos García Nodal.
El resultado del operativo fue la incautación de 2.073 cacharros de pulpo, 8 piezas de trasmallo no identificadas y 377 kilos de pulpo, de los cuales 28 eran hembras ovadas. Los agentes no pudieron identificar a los autores de esta infracción y todo el producto fue devuelto al mar.
Desde la Consellería do Mar se continúa trabajando en la detección de estos aparatos irregulares y en su retirada que ponen en riesgo la conservación de este preciado producto pesquero. Hay recordar que Galicia se encuentra en el mes de parada biológica del pulpo, que precederá a dos meses más de veda con el fin de que se preserve el recurso.
Así, a través de los medios marítimos adscritos al servicio de Gardacostas siguen realizándose rastreados por todo litoral en la búsqueda de artes de pesca no autorizados, que incumplen la normativa vigente y que no respetan los períodos de descanso establecidos para la explotación sostenible de los recursos marinos.

