El Concello de Gondomar sacó adelante la adjudicación del nuevo contrato del servicio municipal de abastecimiento de agua y saneamiento, una actuación que permitirá movilizar casi dos millones de euros en inversiones destinadas a mejorar y ampliar la red de saneamiento en distintas parroquias del municipio.
La propuesta fue aprobada en el pleno con diez votos favorables, frente a los dos votos en contra de BNG y Manifesto Miñor y las cinco abstenciones del Partido Popular. El contrato fue adjudicado a la UTE Aqualia-Sogesel, que asumirá tanto la prestación del servicio como la ejecución de nuevas infraestructuras en un plazo máximo de dos años.
Entre las actuaciones previstas destacan las mejoras de saneamiento en zonas como Peroleira, Paraboa-Chaín, Areíña, Borreiros, Vincios o Chaín, además de la eliminación del bombeo de A Torre, una demanda histórica en varios núcleos del municipio.
Desde el gobierno municipal lamentaron especialmente el voto en contra de BNG y Manifesto Miñor, al considerar que estas formaciones “decidiron bloquear proxectos que permitirán executar actuacións fundamentais para os veciños e veciñas das parroquias”.
El alcalde criticó duramente la postura de la oposición y habló de una “doble moral” por parte de quienes, asegura, llevan años reclamando inversiones en agua y saneamiento. “É incomprensible que os mesmos que levan anos encabezando plataformas, pancartas e manifestacións reclamando auga e saneamento para as parroquias, cando chega o momento de votar investimentos reais para os veciños e veciñas, voten directamente en contra”, señaló el regidor.
El ejecutivo local considera que la oposición está más centrada en la confrontación política que en respaldar proyectos de mejora para el municipio. “Dedican máis tempo a montar plataformas e facer reivindicacións polas rúas que a asumir responsabilidades cando hai que tomar decisións importantes para Gondomar”, criticó Paco Ferreira.
Además, desde el Concello recuerdan otros proyectos que, según sostienen, también encontraron obstáculos por parte de la oposición, como las peatonalizaciones, la urbanización del polígono de A Pasaxe, la adquisición de inmuebles históricos o actuaciones relacionadas con la recogida de residuos.
El alcalde también lamentó que finalmente no pudiera incluirse la municipalización del servicio de agua de Vilaza dentro de la nueva concesión, una posibilidad que figuraba inicialmente en los pliegos pero que tuvo que ser retirada al no contar con el respaldo suficiente de la corporación.
A pesar de las discrepancias políticas, el gobierno municipal asegura que continuará impulsando nuevas inversiones en infraestructuras básicas, recordando que ya están en marcha otras actuaciones de saneamiento en barrios como Casás y Fraga, en Vincios, o Caballás, en Morgadáns. “Seguiremos impulsando investimentos e infraestruturas necesarias para Gondomar, pese ás trabas da oposición”, concluyó el alcalde.
