O Porriño vivió anoche un auténtico estallido de sabor y ambiente con el arranque de la Ruta de Pinchos y Tapas “D’Gusta Porriño”, una cita ya consolidada en el calendario local. La primera jornada fue todo un éxito, con cientos de vecinos y visitantes recorriendo los 32 establecimientos participantes para disfrutar de las originales propuestas culinarias que ofrecen durante todo el mes de noviembre a un precio de 1,50 euros por tapa.

Coincidiendo con la celebración del Samaín y la víspera de festivo, las calles se llenaron de vida, convirtiendo el centro de la villa en un espacio de encuentro gastronómico y festivo. “A acollida foi multitudinaria e excepcional”, destacó el alcalde del Porriño, Alejandro Lorenzo, quien puso en valor “a resposta masiva do público e o esforzo dos hostaleiros, que un ano máis amosan o seu talento, creatividade e compromiso coa dinamización da nosa vila”.

El regidor subrayó que el “D’Gusta Porriño” se ha convertido en una de las citas más queridas por los vecinos. “Este primeiro día deixou claro que a xente ten ganas de saír, compartir e desfrutar da nosa gastronomía. Queda todo o mes por diante e animamos a todo o mundo a seguir descubrindo os petiscos e tapas que prepararon con tanto cariño os nosos locais”, añadió Lorenzo.

La ruta continuará todos los viernes y sábados del mes, en horario de 19.00 a 23.00 horas, e incluirá además un atractivo sorteo con 1.000 euros en premios, un vale de 500 euros y diez vales de 50, para quienes completen sus cupones de participación.

El evento está organizado por la Asociación de Hostaleiros do Porriño (Ahospor), con el patrocinio del Concello do Porriño y la colaboración de la Xunta de Galicia. Su objetivo, según la organización, es “encher novembro de sabor, encontro e bo ambiente nas rúas da vila”.

Celebración del Samaín

La jornada inaugural coincidió también con las actividades del Samaín, que se celebraron en el pabellón 2 con una completa programación para pequeños y mayores. Los niños disfrutaron de un taller de decoración de calabazas y un túnel del terror lleno de luces, sonidos y sustos, mientras que los adultos pudieron vivir una versión adaptada de esta experiencia.

Como cierre de la noche, el artista Pablo Méndez ofreció un espectáculo performance que puso el broche final a una jornada redonda.