La Guardia Civil acordonó la zona

La Guardia Civil acordonó esta madrugada la calle Ángel Urzáiz de Gondomar, muy próxima a la casa del Concello, por desprendimientos de fragmentos de una fachada de un edificio.

La voz de alarma la dio sobre las tres de la mañana un cliente de la sucursal bancaria que se encuentra en los bajos del inmueble. El hombre acababa de entrar en el cajero cuando se produjo el desprendimiento, “un segundo más tarde y me cae encima”, relató.

Al parecer se trata de varios trozos de planchas de piedra que cubren la fachada del edificio. Afortunadamente no se han producido daños personales.