ALFREDO // José Salinas esta mañana en la gasolinera de Viladesuso

La Xunta de Galicia está ejecutando, una vez más, las obras de renovación de drenaje en el río Seco, a la altura de la gasolinera de Viladesuso (Oia), y que suponen una inversión por parte de la administración autonómica de 120.000 euros.

Una actuación que estará finalizada a finales de este mismo mes y que supondrá la solución definitiva de la canalización de este río. Así lo ha asegurado esta mañana la conselleira de Infraestructuras e Vivenda Ethel Vázquez durante una visita a las obras.

Para arreglar esta situación se llevará a cabo una nueva canalización que atravesará la carretera. Para ello será necesario construir un cajón de hormigón con suficiente capacidad de desagüe, de 2,50 metros de ancho y 1,50 de alto, siguiendo el trazado del lecho original del río. Esta obra se completará con la ejecución de una balsa de retención a la entrada del drenaje y la colocación de un firme de alta resistencia para evitar la entrada de sólidos; además de dejar habilitado un paso que facilite su limpieza y mantenimiento.

Pero el propietario de la gasolinera de Viladesuso, José Salinas, que ve como una y otra vez su negocio se anega cuando se registran fuertes lluvias, no las tiene todas consigo y se pregunta si estas serán las últimas obras que pongan por fin solución a su inquietud.

Estamos cansados de que cada poco tiempo suframos el desafío de la naturaleza. Esperemos que estas sean las obras definitivas que solucionen de una vez por todas el problema. Tengo esa esperanza, ya que veo que ahora las obras se están haciendo bien” comentó Salinas

La primera vez que la estación de servicio se inundó fue hace más de 40 años. “Por aquel entonces aún no teníamos la vivienda construida. Dormíamos en un catre dentro de la gasolinera. Había llovido mucho y todo se inundó, pero no me entere” explicó el propietario.

Pero las peores inundaciones llegaron en octubre del 2006. No había parado de llover en toda la noche. A las 9 de la mañana, una fuerte tormenta asoló Oia provocando graves inundaciones en todo el municipio. Numerosos vecinos quedaran sin servicio de electricidad y teléfono. Pero la peor parada fue la gasolinera. Toneladas de lodo y piedras se tragaron la carretera PO-552, que quedó cortada, y la estación de servicio.

Los trabajos de limpieza duraron varios días y José Salinas se vio en la obligación de hacer reformas en la gasolinera. “Por culpa de esa inundación nos vimos en la necesidad de renovar los surtidores así cómo de realizar la limpieza de los depósitos”, afirmó Salinas.

Posteriormente la gasolinera volvió a registrar nuevas inundaciones. En los años 2007, 2011 y 2016 las riadas arrasaron de nuevo la estación de servicio provocando números incidentes. Ahora, con esta obra se espera que todo ello quede en el recuerdo.

Vídeo de las inundaciones del 22 de octubre del 2006 grabadas por un cámara de Telemariñas.