ALFREDO // El joven actor, Julián González Albán

A sus 12 años, Julián González Albán, vecino de Borreiros (Gondomar) y estudiante de 1º de ESO en el colegio Ángel de la Guarda de Priegue, ya sabe lo que es verse en televisión… y ahora también en el cine. Su carrera comenzó hace apenas tres años y, desde entonces, este joven actor no ha parado de sumar experiencias en anuncios, campañas nacionales y su reciente participación en la película “Leo y Lou”, estrenada el pasado viernes 7 de noviembre en todos los cines de España.

Todo empezó casi por casualidad. “Mi madre vio que buscaban niños actores y me llevó a hacer un casting. No me eligieron, pero me gustó tanto que quise repetir”, recuerda Julián entre risas. Su madre, Carolina Albán, añade. “Fuimos a un casting en Santiago y no lo cogieron porque buscaban niños de otra edad. Pero me dijo: ‘mamá, me gustó mucho esto del casting, búscame más’. Así lo hice, y en el siguiente ya lo eligieron. Fue el del anuncio de espárragos”.

Aquel primer trabajo, el anuncio de Espárragos de Navarra en 2022, fue el inicio de una cadena de rodajes que lo llevaron a protagonizar campañas para Vitaldent, WOM (empresa de telefonía de Chile), Xunta de Galicia, Ministerio de Igualdad, Orlando, Burger King y Nesquik. “El de Nesquik fue el que más me gustó. Me trataron como un rey«, confiesa. «Me alojaron en un hotelazo y me llevaban a los rodajes en una furgoneta como la de los famosos”.

Su salto al cine llegó con “Leo y Lou”, donde interpreta a Mateo, un niño revoltoso que molesta al protagonista en un parque de bolas. “Tenía que saltar de un sitio muy alto, pero eso lo hizo un especialista”, bromea con modestia. En esta ocasión el rodaje se realizó en A Coruña, pero normalmente se traslada a Madrid, donde gestiona su trabajo la agencia Chuches a la que Julián pertenece en la actualidad.

Su pasión por la interpretación nació en el colegio. “Hicimos una obra de teatro con marionetas en 2021 y me gustó mucho. Ahí empezó todo”, recuerda. Desde entonces, los nervios desaparecieron, “no me pongo nervioso delante de las cámaras. Lo trato con normalidad”.

Más allá de los focos, Julián es un chico inquieto. Toca la guitarra española y eléctrica, practica vela en el Club Náutico de Baiona, hace surf en Patos, y baila hip hop y breakdance con el grupo Trasnos de Media Punta. “Mientras siga sacando buenas notas, puede hacer lo que le divierta”, asegura su madre, convencida de que la clave está en el equilibrio entre estudio y pasión.

¿Y su futuro? Julián lo tiene claro, quiere seguir interpretando. “No tengo ningún proyecto ahora, pero sigo haciendo castings. Ojalá algún día haga una serie, seguro que será en gallego”, afirma con una sonrisa. Su género favorito son las películas de terror, acción y las comedias, mientras que sus ídolos menciona a Tom Cruise, Brad Pitt y, de los españoles, a Manquiña.

Carolina, su madre, confiesa emocionada lo que siente al verlo en pantalla. “Un orgullo enorme. El otro día, en el estreno de la película, lo viví con mucha ilusión. Me encanta verlo porque lo hace bien, le sale natural”.

De los escenarios escolares a la gran pantalla nacional, Julián González demuestra que la ilusión y el esfuerzo no tienen edad. Y aunque dice que no se imagina en Hollywood, algo hace pensar que este joven gondomareño seguirá sorprendiendo, dentro y fuera de Galicia, durante mucho tiempo.

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