La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) instaló este martes, 20 de octubre, una mesa informativa en la plaza Arquitecto Antonio Palacios de O Porriño con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama. La iniciativa busca sensibilizar a la ciudadanía, acercar información sobre la enfermedad y dar a conocer los recursos de apoyo disponibles para las pacientes y sus familias.

La acción se enmarca en la campaña «Tomámonolo a peito», puesta en marcha en 2025 para dar voz a las mujeres diagnosticadas y visibilizar la diversidad de experiencias que afrontan tras conocer que padecen la enfermedad.

En esta edición de 2026, la campaña pone el foco en las necesidades expresadas por las propias pacientes, que reclaman sentirse cuidadas más allá del tratamiento médico, recibir información clara y rigurosa sobre el proceso y disponer de espacios de acogida y profesionales que tengan tiempo para escucharlas.

Desde la Asociación Española Contra el Cáncer se reivindica una atención más humana e integral, que no se limite a los aspectos biológicos de la enfermedad, sino que contemple también sus repercusiones emocionales, familiares, sociales y laborales.

La entidad recuerda que cada diagnóstico afecta a una persona con circunstancias y necesidades propias, por lo que considera fundamental ofrecer acompañamiento y apoyo continuado durante las distintas etapas del proceso. La campaña pretende, además, dar visibilidad a las dificultades que pueden surgir en la vida cotidiana de las mujeres afectadas y reclamar una atención sanitaria y social que tenga en cuenta su experiencia individual.

El cáncer de mama es el segundo tipo de cáncer con mayor incidencia en España. Según los datos recogidos en la información difundida por la asociación, se estima que durante 2026 se diagnosticarán 38.318 nuevos casos en el país y que más de 516.000 mujeres convivirán con este diagnóstico.

Aunque los avances en investigación, prevención y diagnóstico precoz han permitido elevar la supervivencia neta a cinco años hasta el 87,8 %, la AECC insiste en que los progresos médicos deben ir acompañados de recursos que respondan a las necesidades de las pacientes más allá de la atención clínica.