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Son unos 30 jubilados de A Guarda los que cada día se acercan hasta las pistas instaladas en O Caldeiro, Camposancos, para jugar a la petanca. Un juego muy antiguo y al mismo tiempo desconocido entre la juventud.

Uno de ellos es Francisco Lourido, “Soro”, quien acude con asiduidad hasta las instalaciones de O Caldeiro para pasar el rato con sus amigos de afición. “Venimos casi todos los días. Al llegar aquí formamos equipos, normalmente de seis personas, y jugamos”, indica el jubilado quien añade que, “lo importante es salir de casa. Aquí estamos entretenidos y hasta hacemos amigos”.

Pero todo esto comenzó en abril de 2017 gracias a la iniciativa de Andrés Mirás, un vecino de A Guarda también jubilado. “El fue el artífice de todo. Sin él esto no sería posible, por eso le hicimos un monumento en piedra”, afirma Soro. “Él fue al Concello a pedir una ayuda y nos dieron la madera. Nosotros, con bastante sufrimiento, pusimos la mano de obra y creamos las cuatro pistas”.

Pero gracias a esta iniciativa y a la solidaridad de estos 30 jubilados, en las que hay cuatro mujeres, que ha posibilitado que miembros de Avelaiña de Tomiño puedan jugar en sus instalaciones gracias a una pista adaptada.

Ahora, estos amantes de la petanca, están tratando de crear una asociación que se podría llamar Andrés Mirás y así poder celebrar una liguilla en O Baixo Miño.

Petanca

La petanca es un deporte en el que el objetivo es lanzar bolas metálicas tan cerca como sea posible de una pequeña bola de madera, lanzada anteriormente por un jugador, con ambos pies en el suelo y en posición estática desde una determinada zona.

El deporte en su forma actual surgió en 1907 en La Ciotat, Provenza, en el sur de Francia, aunque los antiguos romanos ya jugaban una versión primitiva con bolas de piedra, que fue llevada a Provenza por soldados y marineros romanos. Su nombre procede de la expresión “pieds tanquees” (“pies juntos”) en lengua provenzal.

Al comenzar el juego se lanza la bola de madera o boliche desde una circunferencia de lanzamiento que debe colocarse como mínimo a 1 m de cualquier obstáculo. Para que dicho lanzamiento sea válido, el boliche debe quedar a una distancia entre 6 y 10 m de la circunferencia de lanzamiento y al menos a 1 m de cualquier obstáculo.

Después, cada jugador lanza, por turno, tres bolas en la modalidad individual y en dupletas (dos equipos de dos jugadores) y dos si se juega por tripletas (dos equipos de tres jugadores).

Los lanzamientos pueden ser de tres tipos: de aproximación al boliche; de “tiro”, para intentar alejar una bola de un jugador contrario golpeándola; y de “apoyo”, haciendo rodar la bola para acercar más una propia al boliche o para alejar una contraria.

Una vez concluida la partida, cada bola que se encuentre más cerca del boliche que las de los contrarios se apunta un punto. Gana el jugador o el equipo que llegue antes, generalmente, a trece puntos para partidas entre jugadores individuales, dupletas o tripletas y a quince puntos en el caso de finales.

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