La alcaldesa de Mos, Nidia Arévalo, acompañada por los concejales Camilo Grandal y Laura Méndez, visitó este miércoles las obras de humanización de la carretera Pereiras–Tameiga, una actuación estratégica ya en ejecución que supone una inversión global de alrededor de 1,5 millones de euros destinada a mejorar la seguridad vial, la movilidad peatonal y la cohesión territorial del municipio.
Durante la visita, la regidora pudo comprobar el progreso de los trabajos en este tramo de 1.414 metros, que discurre desde el Camiño da Laxiña hasta el núcleo de Candosa, atravesando las parroquias de Pereiras, Tameiga, Sanguiñeda y Petelos. La intervención permitirá transformar una vía estrecha e insegura en un itinerario accesible, funcional y sostenible, diseñado bajo criterios de humanización y accesibilidad universal.
En el transcurso de la supervisión, Arévalo destacó la relevancia de esta actuación para el municipio y señaló que se trata de “unha das obras máis ambiciosas e necesarias para mellorar a calidade de vida da veciñanza, garantindo máis seguridade, máis espazos para peóns e unha mobilidade máis amable”.
De forma paralela a la ejecución de la obra, el Concello de Mos ha iniciado reuniones con las traídas de agua vecinales afectadas, con el objetivo de coordinar y facilitar, en la medida de lo posible, la actualización de estas infraestructuras antes de que finalice la fase de asfaltado. En total, son cinco las traídas implicadas, Tameiga-Baixiña, Petelos-Tameiga, Sanguiñeda, Candosa y Petelos, que deberán analizar esta posibilidad en sus respectivas asambleas y valorar las subvenciones disponibles para acometer las mejoras.
Según explicó la alcaldesa, esta coordinación permitirá “optimizar os traballos, renovar infraestruturas básicas e evitar ter que levantar de novo a estrada unha vez rematada a obra”, subrayando la importancia de la planificación conjunta.
La humanización Pereiras–Tameiga cuenta con financiación garantizada gracias al convenio de colaboración firmado entre el Concello de Mos y la Deputación de Pontevedra, que aporta 1,2 millones de euros a través del Plan Extra y del Plan +Provincia, mientras que el Concello asume el resto del presupuesto.
El proyecto contempla la ampliación de la calzada, la creación de una senda peatonal accesible, la reurbanización del núcleo de Pedraúcha con una zona de convivencia y calmado de tráfico, la rehabilitación integral del firme, la instalación de pasos de peatones elevados y reductores de velocidad, la renovación del sistema de drenaje, la modernización del alumbrado público con tecnología LED y el soterramiento de las redes eléctricas y de telecomunicaciones. Además, se incorporará nuevo mobiliario urbano, barandillas de protección y señalización horizontal y vertical.
El plazo de ejecución de la obra se extiende hasta finales del mes de octubre e incluye medidas de eficiencia energética, mejora ambiental y accesibilidad universal, completando así el corredor humanizado entre San Eleuterio y Pereiras.

