La Asociación de Mulleres Rurais de Tomiño ha recuperado su sede habitual coincidiendo con la celebración, este 15 de octubre, del Día Internacional de las Mujeres Rurales. Tras finalizar los trabajos de rehabilitación del edificio, las integrantes de la entidad compartieron una jornada de convivencia en la que recibieron las llaves de las instalaciones para retomar su actividad.

El regreso tiene un significado especial para una asociación que, desde hace más de tres décadas, ha convertido este espacio en un lugar de encuentro, aprendizaje y participación social para numerosas mujeres del municipio.

Fundada en 1993, la entidad ha desarrollado a lo largo de su trayectoria una amplia programación de actividades formativas y de ocio. Entre ellas figuran cursos de artesanía, bordado, pintura, manualidades e informática, además de excursiones culturales, encuentros de convivencia y exposiciones de los trabajos realizados por las socias.

La rehabilitación ha permitido mejorar las condiciones de uso de un inmueble perteneciente al conjunto residencial de la antigua Obra Sindical del Hogar, construido entre finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta.

Entre las actuaciones realizadas destacan la instalación de una rampa de acceso y un aseo adaptado, la solución de problemas de humedad y la mejora del aislamiento térmico. También se han renovado las carpinterías y los sistemas de climatización, ventilación e iluminación.

La intervención busca ofrecer unas instalaciones más accesibles, cómodas y eficientes desde el punto de vista energético, al tiempo que conserva la identidad arquitectónica original del edificio. La recuperación de la sede coincide con una jornada dedicada a visibilizar la contribución de las mujeres rurales a la vida social, cultural y económica de sus comunidades.

En Tomiño, la vuelta a este espacio supone también un reconocimiento a las generaciones de mujeres que han contribuido a mantener viva la actividad comunitaria a través de su participación, compromiso e iniciativa.

Con las instalaciones ya disponibles, la asociación podrá retomar sus actividades habituales y dar continuidad a una trayectoria de más de 30 años, manteniendo un lugar de referencia para la formación, la convivencia y la participación de las mujeres del municipio.