El Naturalista Cojo

«Estamos en racha«. Así de entusiasmado se mostraba El Naturalista Cojo en su blog tras el avistamiento de un grupo de cinco cigüeñas negras en el Estuario del Miño. 

Señala el guardés que cuando todavía no se había repuesto por la aparición, primero de un sisón común, y de una carraca europea después, «las marismas están de enhorabuena por otra cita que sin duda pasará a la historia como una de las más importantes hasta la fecha. Y es que el pasado jueves a mediodía, alrededor de las 12:15 horas, localizamos a un grupo de cinco cigüeñas negras mientras descansaban en un tramo de río comprendido entre A Xunqueira de Salcidos y la isla Canosa».

«La refracción solar me impedía ver con claridad… Sin embargo, tanto el tamaño de las aves como su silueta, unido al vivo color rojo de sus patas y el manto completamente negro de su plumaje me hicieron sospechar desde el primer momento que me encontraba ante un grupo de cigüeñas negras. Sospechas que no tardaron en confirmarse «gracias» a la irrupción de un helicóptero que provocó la estampida de la bandada y que, tras varios minutos sobrevolando la zona, acabaron aterrizando en un punto indeterminado entre las islas de A Canosa y Morraceira do Grilo», reseña el naturalista en su blog.

A partir de ese momento emprendió una poco prometedora búsqueda río arriba para tratar de reubicar a las aves, «misión casi imposible teniendo en cuenta que habían desaparecido «tragadas» por la vegetación, de altura suficiente incluso para ocultar el cuerpo de una cigüeña«. A pesar de las dificultades, «logré verlas —y fotografiarlas— una vez más antes de perderlas en dirección oeste… Fueron unos 35 minutos de observación que me supieron realmente a poco«, dice Manu Sobrino.

Se trata del primer registro documentado, no sólo para el estuario del Miño, si no también a nivel personal para el naturalista, «porque supone la primera cita de una especie más propia del sur peninsular», donde existe una población nidificante repartida entre varias comunidades autónomas (Castilla y León, Extremadura, Madrid, Castilla La Mancha y Andalucía). En Galicia su presencia se considera rara, limitándose a los pasos migratorios entre Europa y África, hacia donde se dirige en estos momentos.

La cigüeña negra se incluye en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría ‘Vulnerable’. La destrucción de su hábitat y las molestias derivadas de la actividad humana constituyen el mayor peligro para esta joya ornitológica, que a diferencia de su hermana, la cigüeña blanca, resulta mucho más escasa y difícil de detectar.