La frontera en la desembocadura del Miño ha sido históricamente más un puente que un límite. Ahora, esa realidad compartida entre O Rosal, A Guarda y Caminha da un paso decisivo hacia su formalización institucional con la captación de fondos europeos para crear una agenda cultural conjunta que actuará como antesala de la futura Eurocidade da Foz do Minho.
Los tres municipios han logrado financiación al amparo del programa Interreg VI-A España–Portugal (POCTEP) 2021-2027 para desarrollar, durante los próximos tres años, un proyecto con un presupuesto total de 573.000 euros, cofinanciado al 75 % por la Unión Europea.
El objetivo es claro, articular una programación cultural compartida y un calendario transfronterizo de actividades que refuercen la cooperación y la cohesión social en un territorio que ya funciona como eurociudad en la práctica cotidiana.
La iniciativa entiende la cultura como motor de desarrollo y de integración social, y se apoyará en tres grandes citas festivas emblemáticas de cada municipio, la Feira do Viño do Rosal, la Festa da Langosta da Guarda y el Artbeerfest de Caminha. Estos eventos servirán como ejes vertebradores de una agenda común que potencie el diálogo y el intercambio artístico a ambos lados del río.
La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, subrayó que “este proxecto recoñece unha realidade que a veciñanza leva décadas construíndo, a da Foz do Minho como un espazo compartido de convivencia, relacións económicas, culturais e mesmo familiares”.
En su opinión, con esta iniciativa “agora damos o paso de trasladar esa eurocidade social ao plano administrativo e de gobernanza, aproveitando recursos europeos para facer máis forte e visible esta cooperación”.
Más allá de la programación cultural, el proyecto contempla el diseño de las estructuras necesarias para la creación formal de la Eurocidade da Foz do Minho. Esto incluye la redacción de estatutos, la definición de órganos de gobernanza multinivel y la elaboración de una Estrategia y un Plan de Acción conjuntos.
También se impulsarán microacciones de cooperación en ámbitos estratégicos como el crecimiento inteligente —con la creación de una plataforma digital y una tarjeta del eurociudadano— y el desarrollo sostenible, fomentando ferias y mercados de productos locales y de kilómetro cero.
Desde los tres concellos se destaca que “a cooperación transfronteiriza permítenos optimizar recursos, compartir servizos e pensar o territorio dun xeito máis eficiente e sostible”, al tiempo que se remarca que “a Eurocidade da Foz do Minho será unha ferramenta clave para reforzar a identidade común, mellorar a calidade de vida da veciñanza e xerar novas oportunidades de desenvolvemento local”.
La presidenta de la Cámara Municipal de Caminha, Liliana Silva, incidió en que esta candidatura permitirá construir una eurociudad real, basada en un trabajo conjunto y en la afirmación de una identidad transfronteriza fuerte.
Señaló además que ya existen proyectos estructurantes en marcha, como la creación de una escuela internacional de vela, la colaboración con empresas y comercio local y el impulso de una marca común que valore y proyecte la Eurocidade da Foz do Minho.
Por su parte, el alcalde de A Guarda, Roberto Carrero, calificó el momento de histórico, recordando que las relaciones entre los tres municipios forman parte de una historia compartida. A su juicio, esta candidatura permite recuperar todo el potencial de esa relación, que con el paso del tiempo se había ido diluyendo por distintas razones.

