La provincia de Pontevedra cerró 2025 con un nuevo descenso de la criminalidad, consolidando una tendencia a la baja que se mantiene desde 2022. Así lo destacó este martes el subdelegado del Gobierno, Abel Losada, tras la celebración de la Xunta Provincial de Seguridade, en la que se analizaron los datos de Policía Nacional y Guardia Civil correspondientes al pasado año.
Según las cifras presentadas, los delitos disminuyeron un 4,17% en las zonas urbanas, competencia de la Policía Nacional, mientras que en el ámbito rural, bajo la demarcación de la Guardia Civil, se registró un ligero incremento del 1,42%. Para Losada, estos datos confirman que Pontevedra sigue siendo “unha das provincias máis seguras dun dos países máis seguros do mundo”.
El subdelegado puso el acento en la evolución global de los últimos años. “Dende o ano 2022 non paramos de baixar no número de delitos, o que fai pensar que é difícil seguir mellorando indefinidamente e que máis pronto que tarde chegará un ano de rebote”, advirtió, llamando a interpretar las cifras con prudencia.
En paralelo al descenso de la criminalidad, aumentó la actividad policial. El número de detenciones creció un 4,3% en el conjunto de la provincia, un dato que, según Losada, explica en parte la mejora de las estadísticas. “Hai uns 2.000 delitos menos que hai tres anos, pero ao mesmo tempo os delincuentes pasan cada vez máis polo calabozo, e iso está detrás destes resultados”, afirmó.
Por comisarías, Vigo-Redondela volvió a liderar la bajada de delitos, con un recorte del 5,8%, al pasar de 12.802 infracciones en 2024 a 12.052 en 2025. Pontevedra registró un descenso del 3,4%, mientras que Vilagarcía experimentó un aumento del 3,1% y Marín del 5,8%.
En cuanto a tipologías delictivas, la Policía Nacional constató un incremento de la violencia machista del 6,1%, pero también descensos significativos en delitos contra la libertad sexual (-9,3%) y, de forma muy destacada, en las agresiones sexuales con penetración, que bajaron un 46,6%. También disminuyeron los robos con intimidación (-20,5%) y los robos con fuerza (-13,2%).
La Guardia Civil, por su parte, contabilizó 202 delitos más en el ámbito rural, con aumentos en hurtos, daños y, especialmente, en robos con fuerza en viviendas, que crecieron un 19,5%. Aún así, practicó un 7,6% más de detenciones que el año anterior.
Uno de los aspectos analizados en la reunión fue la evolución de la ciberdelincuencia, que comienza a mostrar signos de ralentización tras años de fuerte crecimiento. En el ámbito urbano apenas aumentó un 1,32% y, aunque en el rural subió un 7,2%, el subdelegado destacó el efecto de las campañas preventivas. “O relevante é que a ciberdelincuencia comeza a desacelerarse porque as campañas de prevención e formación dixital están conseguindo que cada vez ‘pique’ menos xente”, explicó, si bien advirtió de que sigue siendo un problema grave, especialmente entre la población mayor.
La Xunta Provincial de Seguridade también abordó la situación de la violencia de género. Actualmente hay 1.961 mujeres dadas de alta en el sistema VioGén en la provincia: una en riesgo extremo, 21 en riesgo alto, 293 en medio y 1.646 en bajo. Más de 1.200 cuentan con orden de protección y casi 140 disponen de dispositivos específicos de seguridad.
Losada cerró su intervención agradeciendo el trabajo de los responsables y efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, subrayando que la combinación de prevención, eficacia policial y concienciación social está detrás de unos datos que sitúan a Pontevedra entre las provincias más seguras del país.
