La Eurocidade Cerveira-Tomiño celebra este lunes 4 de octubre su tercer aniversario. Tras una ancha trayectoria de trabajo conjunto, en 2018 ambos Concellos firmaron en la Ponte da Amizade el acuerdo de constitución de la Eurocidade, con la que se pretendía “avanzar aínda máis na colaboración” con la formalización de un acuerdo que ampliaba los lazos ya existentes para promover conjuntamente, entre otros aspectos, “a cooperación institucional, a valorización do patrimonio natural e cultural, a xestión compartida de equipamentos e servizos públicos, ou o planeamento estratéxico do territorio”.
Se trataba de un paso más al dado en el año 2014, en el que los municipios de Tomiño y Vila Nova de Cerveira suscribieron la Carta da Amizade, un documento en el que reconocían que “a cooperación territorial é un dos medios máis eficaces con vista á aproximación das poboacións fronteirizas, a supresión das dificultades que implican todas as fronteiras e a promoción do desenvolvemento económico, social e cultural”.
Al año siguiente, en 2015 y tras años de buen vecindario, la aprobación de la Axenda Estratéxica de Cooperación Transfronteriza Cerveira-Tomiño permitió establecer las prioridades con las que definir acciones conjuntas, en las que se prima la participación pública y la ciudadanía activa. Tras el desarrollo de un proyecto Interreg Va Poctep cofinanciado al 75% por el con fondos FEDER de la Unión Europea a la relación de amistad dio un salto cualitativo.
Al amparo de este programa POCTEP se desarrollaron diferentes acciones con las que se buscaban animar las relaciones entre los dos municipios, contribuyendo a un nuevo modelo de gobernanza transfronteriza basado en el trabajo técnico y político conjunto y en una participación pública efectiva; el aumento de la cohesión social por la gestión compartida de servicios públicos de acceso universal y común con independencia del lado de la frontera en el que se encuentren; una mayor aproximación entre las condiciones sociales y económicas de las dos orillas, promoviendo nuevas oportunidades de negocio y empleo en sectores clave de la economía local; y el aprendizaje de buenas prácticas de gobernanza y cooperación transfronteriza mediante el intercambio de experiencias y la participación en redes de cooperación.
Así, más de 50 asociaciones y entidades socioculturales presentaron sus proyectos a alguna de las cuatros ediciones del Presupuesto Participativo Transfronterizo ( OPT), un proyecto pionero en la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal para involucrar a la ciudadanía de los dos municipios en el planteamiento de soluciones para necesidades comunes. En total se invirtieron más de 81.500 euros y se recogieron 25 candidaturas que fueron votadas por alrededor de 2.200 personas. A lo largo de estos cuatro años, 1.500 escolares de educación infantil, primaria y secundaria de Galicia y Portugal participaron en las actividades conjuntas escogidas por el vecindario y financiadas por el OPT.
Por otra parte, la Eurocidade puso también en marcha las Defensoras de la Ciudadanía Transfronteriza, una herramienta con la que garantizar la defensa y protección de los derechos e intereses particulares de todas las personas residentes en Tomiño y Cerveira cómo ciudadanos europeos transfronterizos. Su informe de recomendaciones para la eliminación de barreras a la movilidad transfronteriza infanto-juvenil fue seleccionado por la Comisión Europea y la AEBR para el programa B-Solutions y distinguida cómo Buena Práctica de Participación Ciudadana 2019 por el Observatorio Internacional de la Democracia Participativa.
Además, a lo largo de estos años se pusieron en marcha varios servicios compartidos, se llevaron a cabo diferentes intercambios de experiencias y de trabajo en red, se elaboró una guía para la promoción de la economía local y del turismo transfronterizo y, con la colaboración de la Asociación de Cultivos Baixo Miño y la Associação Portuguesa de Produtores de Plantas e Flores Naturais, una guía sobre el sector agrario y su realidad empresarial y educativa en el alto y Baixo Miño, así como de la potencialidad del campo como motor de desenvolvimiento sostenible.

