Alberto López

El Concello de A Guarda ha querido recordar la importancia de una correcta gestión de las fincas como medida fundamental para la prevención de incendios forestales y la protección de los núcleos urbanos, especialmente en plena temporada de riesgo alto.

El llamamiento llega tras una semana trágica en la que cuatro personas, entre voluntarios y bomberos, perdieron la vida en la oleada de incendios que afecta a España y Galicia, donde ya han ardido cerca de 70.000 hectáreas, con numerosas aldeas y paisajes arrasados. “Desde el Concello trasladamos nuestro pésame a las familias de los fallecidos y todo nuestro apoyo a quienes luchan contra las llamas día y noche arriesgando su vida”, señalan desde la corporación local.

En A Guarda, el último susto se vivió en la tarde de ayer, cuando se originó un conato de incendio en la zona de Pacenteo. El Concello insiste en que el municipio continúa en situación de riesgo y recuerda que, ante cualquier indicio de fuego, los vecinos deben llamar inmediatamente al 085 o al 112.

La prevención empieza en las parcelas

El gobierno local subraya que una finca gestionada adecuadamente se convierte en una barrera natural frente a la propagación del fuego, contribuyendo así a la protección de viviendas y espacios urbanos. Por ello, anima a los propietarios a realizar trabajos de limpieza y mantenimiento especialmente antes de la llegada del verano.

En este sentido, el Concello agradece la implicación de los vecinos que participaron en el programa Escudo Frondoso, a través del cual se plantaron más de 850 árboles autóctonos en parcelas situadas en las franjas de prevención de incendios.

Se trata de una labor colectiva que nos ayuda a proteger nuestro entorno, nuestras casas y nuestras vidas”, destacan desde el consistorio, que continuará impulsando medidas para reforzar la seguridad y la resiliencia de los montes guardeses.