La expansión de las acacias invasoras supone una seria amenaza para la estabilidad de los bosques atlánticos de la península ibérica. Así lo revela un estudio elaborado por investigadores de las universidades de Vigo y Coimbra, liderado por la científica posdoctoral Raquel Juan Ovejero, cuyos resultados acaban de publicarse en la revista Neobiota.
La investigación se desarrolló en la Serra da Lousã (Portugal), un paisaje forestal fragmentado en el que conviven plantaciones de coníferas, bosques nativos de robles y castaños y matorrales mediterráneos. Allí se analizó el efecto de la Acacia dealbata (mimosa) y la Acacia melanoxylon (acacia negra) sobre la vegetación, la calidad del suelo y la fauna del sotobosque, en particular los colémbolos, invertebrados esenciales para el reciclaje de nutrientes.
Los resultados son contundentes. “A medida que aumenta a súa cobertura, diminúe de forma significativa a abundancia de plantas herbáceas e a riqueza de especies, o que se traduce nunha perda clara de biodiversidade”, explica Raquel Juan.
El equipo también constató cambios en la composición química del suelo y la hojarasca, así como efectos en cascada sobre la fauna edáfica. “Non só se detectou unha diminución da relación carbono/nitróxeno da follaxe e un incremento do carbono orgánico coa invasión de acacias, cambios que alteran a dispoñibilidade de nutrientes e os procesos de descomposición, senón que tamén afecta á fauna”, añade la investigadora.
Un problema común en Galicia y Portugal
La expansión de las acacias australianas se ha convertido en uno de los principales problemas ambientales en la región mediterránea. Su capacidad de fijar nitrógeno, crecer en masas densas y desplazar la vegetación autóctona transforma los ecosistemas.
En este sentido, la responsable del estudio advierte. “En Portugal, a situación é especialmente grave: é o país mediterráneo con maior número de especies de acacias invasoras, favorecidas polo abandono rural e a fragmentación forestal. Galicia segue de preto esta tendencia”.
Actuar pronto para contener la invasión
El estudio insiste en que las intervenciones tempranas son decisivas. “As intervencións temperás son máis efectivas, menos custosas e reducen o risco de consecuencias ecolóxicas graves”, señala Raquel Juan.
En Galicia y Portugal, las actuaciones más habituales pasan por la eliminación manual o mecánica de plántulas, el descortezado, la inyección de herbicida en ejemplares aislados o el corte basal en masas extensas, siempre acompañado de tratamientos complementarios.
No obstante, la investigadora subraya que no basta con cortar. “En todos os escenarios é esencial garantir un seguimento continuado, dado que tanto Acacia dealbata como Acacia melanoxylon contan con bancos de sementes persistentes e duradeiros e presentan elevada capacidade de rebrote tras o corte ou o lume”.
Por ello, la restauración de hábitats nativos se plantea como una medida clave. “A restauración dos hábitats nativos afectados considérase unha práctica recomendable, xa que favorece a recuperación dos ecosistemas e contribúe a diminuír o risco de reinvasión”.
