Praza do Seixo

La Praza do Seixo celebra este 2026 una década desde que se convirtió en el epicentro de un profundo cambio urbano y social en Tomiño. Hace diez años, este espacio inició un proceso de transformación que lo alejó del tráfico rodado para convertirse en una plaza segura, accesible y pensada para las personas, marcando el inicio de un nuevo modelo de concebir el espacio público en el municipio.

La remodelación de la Praza do Seixo supuso un antes y un después en el corazón de Tomiño. El nuevo diseño apostó por un entorno libre de vehículos, bien iluminado y adaptado para el disfrute de niños, familias y personas mayores, favoreciendo la convivencia y el encuentro vecinal. Con el paso del tiempo, esta filosofía urbana se extendió a las calles colindantes y al Campo da Feira, consolidando un centro urbano más humano, verde y sostenible.

La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, subraya la importancia de aquel primer paso y recuerda que “a reforma da Praza do Seixo non foi só unha obra de urbanismo, foi o inicio dunha filosofía que continúa hoxe: recuperar espazos públicos para as persoas, mellorar a calidade de vida e fomentar a interacción social”. González destaca además que, diez años después, “seguimos aprendendo e mellorando e o éxito deste proxecto inspírase en cada nova praza ou rúa que renovamos”.

Este modelo de transformación no se quedó únicamente en el núcleo central de Tomiño. Otros espacios urbanos, como Goián, con la Praza Pintor Antonio Fernández y la Avenida Ordóñez, adoptaron también esta forma de entender el urbanismo, convirtiéndose en puntos de encuentro y dinamización social. Del mismo modo, numerosas parroquias del municipio, Currás, Amorín, Taborda, San Salvador, Vilameán, Figueirón o Estás, cuentan hoy con espacios públicos renovados, accesibles y activos. La próxima intervención prevista en Santa María de Tebra permitirá extender esta experiencia a nuevos ámbitos del concello.

Para la regidora, el objetivo va más allá de la mera obra pública. “Recuperar espazos públicos non significa só facer obras, senón crear vida, fomentar a comunidade e darlle prioridade ás persoas”, señala Sandra González, quien añade que “o noso obxectivo é continuar facendo de Tomiño unha vila onde convivir, pasear e compartir momentos sexa unha experiencia agradable para todos e todas”.

A lo largo de esta década, la humanización de Tomiño se ha convertido en un ejemplo de urbanismo centrado en las personas, donde la accesibilidad, la seguridad y la sostenibilidad son los pilares de las actuaciones municipales. Un modelo que, diez años después del primer cambio en la Praza do Seixo, sigue marcando el rumbo del futuro del municipio.