El Concello de A Guarda da un nuevo paso a favor de la calidad urbana y la puesta en valor de su patrimonio con las obras de urbanización de la calle del Calvario, que han finalizado tras de una inversión de 122.000 euros de la Diputación a través del Plan Concellos.

El diputado provincial de Cooperación, Santos Héctor, y el alcalde, Antonio Lomba, recorrieron hoy esta vía que une el casco histórico con la capilla de Nosa Señora da Guía y valoraron el resultado final. Estuvieron acompañados de la diputada Raquel Giráldez y los concejales Montserrat Magallanes y Miguel Español.

Santos Héctor mostró su satisfacción por los resultados de esta actuación “feita con criterios de máxima calidade”. “Agora hai un pavimento de pedra en plataforma única, que mesmo conserva algunhas das lousas que estaban en mellores condicións”. Destacó la mejora en la accesibilidad en una vía que pasó a tener prioridad peatonal. El diputado remarcó los valores patrimoniales de la calle y del propio casco histórico de A Guarda, por lo que animó al Concello a continuar en esta línea. “Todo isto non fai máis que confirmar a flexibilidade do Plan Concellos, que permite a cada Corporación destinalos fondos da Deputación ao que crea que é máis necesario, como o patrimonio histórico, como sucede neste caso, ao natural ou á mellora de calquera dos servizos municipais”.

En la misma línea, Antonio Lomba puso en valor el Plan Concellos, “que permite obras como esta e que achega cartos aos municipios respectando a autonomía municipal; ogallá a Xunta teña algún día un plan de financiación municipal que ofreza uns fondos comparables ao Plan Concellos, respectando a autonomía municipal para decidir que obras se fan, investindo onde se precisa”.

El alcalde explicó que se trata de la segunda fase de obras en esta calle y que queda aún un último tramo “que xa temos en carteira, porque a veciñanza quedou moi satisfeita”. Antonio Lomba recordó que la calle del Calvario estaba asfaltada sobre un viejo pavimento de piedra “porque algún alcalde así o decidiu, para que os coches pasaran máis rápido”. Se mostró, por tanto, feliz de poder “recuperar a nobreza do barrio de Ribadavila”, donde, explicó, se hace un Vía Crucis hasta la capilla. Lomba destacó el acabado del nuevo empedrado, en plataforma única, y, al tiempo, el acierto de dejar testigo “coas vellas pedras que se conservaron, do que foi esta rúa con anterioridade, porque baixo o asfalto estaba agochado parte do noso patrimonio”.

Más de 300 metros

Las obras abarcan un tramo de más de 300 metros y consistieron en el adoquinado del pavimento, eliminando el asfalto anterior y dando así prioridad a las circulaciones peatonales, manteniendo el tráfico sólo en una dirección. De este modo, se da continuidad al pavimento pétreo y se continúa el tramo ya recuperado en la primera parte de la calle. Las obras incluyeron, además de la integración en el pavimento de alguna de las viejas losetas recuperadas, la canalización de las aguas pluviales a través de un canal central, nueva red de distribución de agua a los domicilios, nueva red de saneamiento, acometidas para el alumbrado público y, finalmente, instalación de bocas de incendios.

La actuación se suma a los más de 10 millones de euros invertidos por la Diputación en A Guarda desde el año 2015. Este año recibe más de 800.000 euros con cargo al Plan Concellos para obras en servicios de competencia municipal. A Guarda también obtuvo financiación para un gran proyecto a través del Plan DepoRemse, lo que le permitió acometer el rediseño de las calles Vigo y Celta, con una aportación de 500.000 euros.