La escritora tudense Alejandra Rusell Giráldez acaba de ver cumplido uno de sus grandes sueños, publicar su primer libro. La editorial Loto Azul ha apostado por su talento con la obra “El juego del escondite”, un volumen de microrrelatos que reúne 72 historias independientes, cada una con su propio conflicto y con finales abiertos que dejan espacio a la interpretación del lector.
“No vivo de la escritura, sería demasiado pretencioso, incluso soñarlo, pero vivo gracias a la lectura”, confiesa la autora, que asegura que leer le permite “soñar, viajar, reír, llorar y pasar miedo”. Esa conexión íntima con las palabras es la que ha dado forma a un libro en el que cada relato funciona como un pequeño universo, cargado de emoción, misterio y sutileza.
Diplomada en Turismo y perito calígrafo durante una década, Alejandra Rusell trabaja actualmente como gerente en un centro de fisioterapia. Sin embargo, la escritura ha sido siempre una pasión constante en su vida. “Me gusta escribir, y la editorial Loto Azul apostó por mí”, explica, agradecida por la oportunidad de debutar en el mundo literario.
La autora reconoce que los microrrelatos, al igual que la poesía, “no se leen tanto ni se venden tanto”, muchas veces por desconocimiento del género. Sin embargo, defiende su valor como una forma literaria que exige precisión, imaginación y complicidad con el lector. “El título forma parte importante de cada historia —explica—, ayuda a cerrarla y a darle sentido”.
“El juego del escondite” es, precisamente, eso, un juego entre la autora y el lector, una invitación a buscar significados ocultos, a descubrir lo que no se dice y a dejarse llevar por el poder de las palabras.
En este enlace se puede adquirir «El juego del escondite»: «Editorial Loto Azul (El juego del escondite).
