CICLISMO OIENSE

Desde el 2013 se celebra cada verano la Marcha Cicloturista de Oia, un evento de carácter ciclodeportivo que une a los amantes de la bicicleta, cicloturistas y profesionales, con el placer de disfrutar de la naturaleza singular de la comarca de O Baixo Miño. Una prueba que suele reunir cerca de doscientos participantes de toda Galicia, el norte de Portugal y algunas comunidades vecinas, caso de Asturias y Castilla y León.

Sin embargo, este 2020 las cosas no salieron como se esperaban debido a la pandemia del COVID-19, y la compleja situación mundial, así como la declaración del Estado de Alarma en España, paralizaron la celebración de todo tipo de eventos deportivos. Una prueba, sea competitiva o cicloturista, necesita tres meses de preparativos previos, pedir permisos a las autoridades y organización logística. Al estar prevista inicialmente para el 19 de julio, era imposible preparar en un mes todo a tiempo, y fue necesario aplazarla para el segundo fin de semana de agosto, en concreto, el domingo día 9.

Una vez la situación mejoró, Ciclismo Oiense se puso a preparar la prueba, que este año tendrá como padrino al director del equipo profesional gallego, Enrique Salgueiro, corredor profesional varios años en equipos españoles como el Xacobeo Galicia o el Extremadura Spiuk, y en el vecino Portugal, en el Paredes Rota dos Movéis y en el Louletano.

Ciclismo Oiense trata de apoyar a la joven estructura profesional gallega y darla a conocer mediante su promoción en la VIII Marcha Cicloturista. La organización agradece a Salgueiro su interés y voluntad por apadrinar el evento este año, y trata de devolver el gesto, dando a conocer al que es a día de hoy, la única estructura profesional de la comunidad, tras la desaparición del Xacobeo en 2010. Los grandes necesitan de los pequeños, y los pequeños de los grandes, en una relación recíproca que beneficia al ciclismo gallego y español.

El recorrido de esta edición es completo y consta de un total de 105 kilómetros, al combinar un primer sector llano, y una segunda parte de alta montaña. Además, presenta tres alternativas o rutas con tres tramos libres no neutralizados, para que los participantes disfruten plenamente de nuestra comarca según sus posibilidades físicas.

La salida volverá a estar en las inmediaciones del Monasterio de Oia el domingo 9 de agosto, a las 9 de la mañana. Los participantes irán hacia A Guarda para dar la vuelta al Monte Tecla y dirigirse hacia O Rosal, por la carretera de Fornelos. A la altura de Marzán se pondrá rumbo hacia As Aceñas, para dirigirse el pelotón hacia As Eiras, Goián y Tomiño.

En este concello empieza el primer tramo libre en el kilómetro 47, ascendiendo al puerto de Cristelos de 6 kilómetros. El fin del tramo libre estará en el alto de Pinzás, en el kilómetro 58, tras recorrer un largo falso llano. Aquí se ubicará el primer avituallamiento, sólido y líquido, de esta prueba, aprovechando para reagrupar nuevamente el pelotón.

Tras recuperar fuerzas, el pelotón bajará hacia Sabarís, Baiona y se dirigirá a Oia. Los corredores que lo deseen, pueden dirigirse a la meta situada en el campo de fútbol de Oia terminando la ruta corta con 85 kilómetros y 850 metros de desnivel.

Los corredores más ambiciosos, iniciarán el segundo tramo libre, que empieza en el kilómetro 80 en Mougás, tras recorrer el concello de Baiona de manera neutralizada. Los corredores ascenderán el puerto de A Cruz de Pau, 7 kilómetros con un desnivel de 440 metros positivos. En el alto se situará el segundo avituallamiento del día. Una vez reagrupados, los corredores de la ruta media bajarán el puerto de A Valga hacia meta, tras recorrer 100 kilómetros y 1.400 metros de desnivel, y los demás irán al tercer tramo libre.

En el tercer tramo libre, los participantes subirán Sijente–,El Muro de Oia, gran atractivo de la marcha, puerto de primera categoría de 3 kilómetros y rampas superiores al 20%, apto sólo para valientes. Una vez conquistada la cima, se procederá al descenso hacia Oia por A Valga tras completar el tramo largo de 105 kilómetros y 1.700 metros de desnivel acumulado.

La meta se ubicará en el Campo de Fútbol de Oia. Aquí se procederá a la entrega de premios, trofeos, regalos y sorteos entre los participantes. Este año no se celebrará la comida posterior de convivencia, como en años anteriores, al no estar permitidas grandes concentraciones en espacios cerrados.

«Creemos que un año oscuro como este, tiene que tener algún evento que canalice las ganas de disfrutar de la bici y de olvidar las duras secuelas del coronavirus. Salvo un repunte inesperado en Galicia, esperamos hacer realidad la octava edición el próximo 9 de agosto, consolidando una de las marchas cicloturistas de referencia de la provincia de Pontevedra. Os animamos a todos a participar y a disfrutar del ciclismo un año más, en una zona única del suroeste de Galicia», señalan desde la organización.