La Xunta de Galicia invertirá más de 3,7 millones de euros en la compra de vacunas para inmunizar a la población frente al virus del papiloma humano (VPH) durante los años 2026 y 2027.
El Consello del Ejecutivo gallego autorizó esta mañana la adquisición, por un importe total de 3.794.700 euros, de dosis de la vacuna nonavalente Gardasil 9, con el objetivo de dar continuidad a la estrategia de vacunación sistemática a los 12 años de edad tanto en niñas como en niños.
Esta medida consolida la apuesta de Galicia por la vacunación universal frente al VPH, ampliada en 2022 con la inclusión en el calendario oficial de todos los varones nacidos a partir del 1 de enero de 2010. Desde entonces, la aceptación por parte de la población ha sido elevada.
Según los datos disponibles hasta 2025, el 92,72 % de los niños nacidos en 2011 y el 89,47 % de los nacidos en 2012 ya han recibido la vacuna. En conjunto, la cobertura total alcanza el 92,64 % entre niños y niñas nacidos en 2011, cifras equiparables a las registradas en la población femenina, cuya vacunación sistemática se instauró en 2008.
Con las sucesivas ampliaciones del programa, la inmunización frente al VPH cubre actualmente de forma sistemática a las mujeres nacidas desde 1994 y a los hombres a partir de 2004. Inicialmente, la estrategia se extendió a los varones hasta los 19 años y posteriormente hasta los 21, reforzando así la protección colectiva y situando al calendario gallego entre los más avanzados del país.
La inclusión de los varones en el programa no solo reduce el riesgo individual de infección, sino que refuerza la protección frente al cáncer de cuello uterino en las mujeres mediante la llamada inmunidad de grupo. El VPH es la infección de transmisión sexual más común en el mundo.
Aunque en la mayoría de los casos desaparece de forma espontánea, cuando persiste puede desempeñar un papel determinante en el desarrollo de cáncer de cuello de útero, vulva, vagina, ano, pene, orofaringe y cavidad oral, tanto en hombres como en mujeres.
Además de los tumores asociados, el virus está implicado en la aparición de verrugas genitales que, aunque no suelen ser graves, generan una importante carga asistencial y afectan a la calidad de vida de quienes las padecen.
La vacunación a los 12 años, antes del posible contacto con el virus, repercute directamente en la reducción de la morbilidad y mortalidad asociadas, así como en la disminución de consultas, ingresos hospitalarios y tratamientos farmacológicos derivados de estas patologías.
La estrategia se complementa con la vacunación de personas con mayor riesgo de exposición, como quienes ejercen la prostitución hasta los 45 años o los hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres en esa misma franja de edad, ampliando así la protección global y reduciendo las cadenas de transmisión.
Esta iniciativa se enmarca en el Plan gallego de infecciones de transmisión sexual (SexSan) 2026-2030, recientemente presentado por la Consellería de Sanidade y dotado con un presupuesto global de 195 millones de euros.
El plan fija como meta que las infecciones de transmisión sexual dejen de ser un problema de salud pública en 2030, mediante medidas centradas en el diagnóstico precoz, el tratamiento, la prevención y la vigilancia epidemiológica.
Entre las acciones previstas destacan la elaboración de un mapa de recursos sanitarios y comunitarios vinculados a la salud sexual, la realización de cribados oportunistas, la facilitación de métodos de protección como preservativos y el impulso de campañas de comunicación y sensibilización.
Con todo ello, Galicia aspira a lograr reducciones anuales sostenidas en la incidencia de estas infecciones, apoyándose en la prevención combinada y el seguimiento adecuado de los casos detectados.
