La Xunta de Galicia ha dado un nuevo paso en su apuesta por la mejora de la seguridad vial y la movilidad sostenible con la licitación de una senda peatonal entre A Guarda y Camposancos. El proyecto, presentado este martes, cuenta con un presupuesto cercano a 1,3 millones de euros y un plazo de ejecución de ocho meses.

El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Agustín Reguera, se desplazó hasta el municipio para anunciar una actuación que responde a una demanda vecinal histórica. Según explicó, el objetivo es habilitar un recorrido seguro para peatones a lo largo de la carretera PO-352, en un tramo que actualmente carece de espacios adecuados, lo que genera situaciones de riesgo en la convivencia con el tráfico rodado.

Durante la visita, Reguera subrayó la relevancia de esta intervención y señaló que permitirá “dar resposta a unha demanda histórica da veciñanza, mellorando a seguridade e permitindo que máis persoas poidan realizar desprazamentos cotiáns a pé con garantías”. En la misma línea, añadió que la obra también “reforza a conectividade entre núcleos de poboación, servizos e espazos de interese, contribuíndo á mellora da calidade de vida”.

La nueva infraestructura consistirá en una senda que discurrirá por la margen derecha de la carretera en varios tramos, con un ancho tipo de dos metros y una superficie total superior a los 5.200 metros cuadrados. El proyecto contempla, además, la construcción de once muros de contención para adaptar el terreno, así como mejoras en el drenaje mediante la instalación de nuevos sumideros.

Uno de los aspectos más destacados es que el itinerario será continuo y conectará con tramos urbanos ya existentes, facilitando desplazamientos más seguros y accesibles. Asimismo, la senda mejorará el acceso a puntos clave como el núcleo urbano de A Guarda, el cementerio y una zona de actividad industrial, lo que la convierte en una infraestructura estratégica para el día a día de los vecinos.

La actuación también tendrá en cuenta el valor paisajístico y cultural del entorno, ya que discurre en las proximidades del Monte de Santa Trega y de la costa, dos espacios de gran relevancia en la zona.

El plazo para la presentación de ofertas permanecerá abierto hasta el próximo 13 de abril, mientras que la previsión de la Xunta es que las obras puedan comenzar a principios del verano. Esta iniciativa se enmarca en la estrategia autonómica para mejorar las infraestructuras viarias, con el objetivo de incrementar la seguridad, fomentar la movilidad sostenible y reforzar la conexión entre núcleos de población.