La Xunta de Galicia someterá en los próximos días a información pública el proyecto para la construcción de una senda peatonal y ciclista en la carretera autonómica PO-352, que conecta el núcleo urbano de A Guarda con Camposancos. La actuación, que busca mejorar la seguridad vial y fomentar una movilidad más sostenible, supondrá una inversión de más de 1,3 millones de euros.
El proyecto contempla la ejecución de un itinerario continuo paralelo a la PO-352, que circunvala el Monte de Santa Trega, entre los puntos kilométricos 1+910 y 4+040, y 5+210 y 5+950. Se trata de una zona con un alto valor paisajístico y cultural, donde el tráfico es mayoritariamente local y donde actualmente no existen espacios adecuados para el tránsito peatonal fuera del núcleo urbano.
La nueva senda permitirá conectar las zonas residenciales situadas a lo largo de la carretera con el centro de A Guarda, el cementerio y varios establecimientos industriales de la zona. La Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas subraya que el objetivo es “habilitar un itinerario peonil e ciclista continuo e seguro, que conecte coas beirarrúas existentes e favoreza o acceso da veciñanza aos servizos locais”.
La senda se construirá a la misma cota que la carretera para no alterar la red de drenaje existente. En los tramos donde sea necesario, se separará de la vía mediante un arcén intermedio que permita posibles ampliaciones futuras.
Tendrá una anchura media de dos metros, con pavimento de hormigón coloreado en tono terrizo, aunque en algunos puntos será necesario reducir el ancho para respetar edificaciones o elementos existentes.
La obra incluirá también la construcción de once muros de contención de tierras, con una altura máxima de dos metros, así como 365 metros de cunetas de seguridad y las actuaciones necesarias para mejorar el drenaje. Además, se instalarán canalizaciones bajo la senda para el soterramiento futuro de líneas eléctricas y se reubicarán cinco puntos de luz y diversos postes afectados por el trazado.
Para la ejecución de la infraestructura será necesaria la expropiación de siete parcelas. El proyecto se someterá a información pública durante un plazo de un mes, de acuerdo con la Ley de Estradas de Galicia, y también a efectos expropiatorios.
La Xunta prevé aprobar el proyecto y licitar las obras en el primer semestre de 2026, con el propósito de mejorar la seguridad vial y promover un modelo de movilidad más sostenible.
Desde el Gobierno gallego destacan que esta actuación se enmarca en la estrategia para avanzar hacia “unha Galicia mellor conectada, mellorando e favorecendo nos municipios unha mobilidade máis cómoda e segura”, reforzando así la apuesta por la sostenibilidad y la accesibilidad en las infraestructuras viarias autonómicas.
