La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández, y la de Tomiño, Sandra González, se reunieron este lunes con los trabajadores de Imerys Kiln Forniture (IKF), una empresa histórica en la comarca del Baixo Miño dedicada a la fabricación de materiales refractarios. El personal de la compañía lleva en huelga indefinida desde hace casi dos semanas al no llegar a un acuerdo con la empresa sobre la doble escala salarial que se quiere prolongar en el tiempo.
Las regidoras acudieron hasta la sede de la empresa para mostrar su apoyo a todos los vecinos que trabajan en esta compañía, así como a sus familias, ya que con alrededor de 60 empleados IKF es una de las empresas más importantes de la comarca desde el punto económico y social.
Ánxela Fernández y Sandra González agradecieron a los trabajadores que les informaron de los pormenores del conflicto laboral y aseguraron al personal que los Concellos de O Rosal como de Tomiño harán todo lo posible para que la situación encuentre una pronta solución.
