Las islas de San Simón y Santo Antón, han sido declaradas Lugar de Memoria Democrática por el Gobierno de España. La resolución, publicada este 21 de agosto en el Boletín Oficial del Estado (BOE), se adopta al amparo de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática.

Situadas en la ensenada del fondo de la ría de Vigo, frente a Cesantes, las islas fueron utilizadas como penal por los sublevados durante la Guerra de España y los primeros años de la dictadura franquista. Desde octubre de 1936, San Simón funcionó como colonia penitenciaria, inicialmente destinada a presos republicanos de Pontevedra y Galicia y, posteriormente, también a personas procedentes de otros puntos de España, especialmente Asturias.

El penal permaneció abierto hasta el 15 de marzo de 1943. Durante esos años, más de 5.600 presos pasaron por sus instalaciones, aunque nunca llegaron a coincidir más de 2.000 internos al mismo tiempo.

Las condiciones de reclusión fueron especialmente duras. El hacinamiento, la falta de alimentos y las precarias condiciones de vida provocaron una elevada mortalidad entre los presos, muchos de ellos mayores de 60 años. Las investigaciones realizadas posteriormente contabilizan más de 517 fallecimientos, a los que se suman las personas asesinadas mediante los conocidos como “paseos” y los fusilamientos.

La declaración aprobada por el Gobierno reconoce también la dimensión de solidaridad y resistencia que rodeó a las islas durante su etapa como prisión franquista.

Las familias de la zona, y especialmente las mujeres de Cesantes conocidas como las “madriñas”, desempeñaron un papel fundamental al proporcionar alimentos y ropa a los presos y servir de enlace con sus familiares.

De este modo, San Simón se convirtió no solo en un símbolo de represión y encarcelamiento durante la dictadura, sino también de la solidaridad de la población local con las personas recluidas.

La declaración como Lugar de Memoria Democrática afecta a toda la superficie de las islas de San Simón y Santo Antón y tiene efectos desde este viernes, tras su publicación en el BOE.

El reconocimiento no implica modificar el uso actual del espacio, siempre que este sea compatible con la preservación de la memoria de las violaciones de derechos humanos y el reconocimiento y reparación moral de las víctimas.

Entre las actuaciones previstas figura la creación de recursos audiovisuales y digitales, además de la instalación de placas, paneles y otros elementos destinados a explicar la historia del enclave y reconocer a sus víctimas.

La Secretaría de Estado de Memoria Democrática incorporará asimismo información geolocalizada, fotografías y contenidos audiovisuales sobre las islas a su portal web. También promoverá su incorporación a circuitos internacionales relacionados con la construcción y difusión de la memoria democrática.

Con esta declaración, San Simón y Santo Antón quedan oficialmente reconocidas como un espacio destinado a preservar la memoria de quienes sufrieron la represión franquista, reforzando los principios de verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición.