Salinas romanas de As Lagoas (Viladesuso)

Las salinas romanas encontradas este año en el litoral de las parroquias de Viladesuso y Mougás están siendo estos días objeto de una actuación arqueológica, la cual incluye labores de excavación y prospección con vistas a su contextualización arqueológica.

Las estructuras quedaron este invierno al aire libre por el efecto de los temporales, siendo descubiertas por dos vecinos de Oia: Dino Vicente, que encontró una en la zona de As Lagoas (Viladesuso), y Jorge Fernández, que halló otra en el Aguncheiro (Mougás). Actualmente, la arqueóloga Mar Cortegoso dirige una actuación financiada por la Xunta de Galicia que tiene el objetivo de catalogar y documentar estos dos interesantes enclaves.

Esta intervención busca la contextualización arqueológica de las estructuras, para su inclusión en el inventario de yacimientos arqueológicos de Galicia, e intenta documentar su adscripción cronotipológica: es decir, trata de confirmar de que momento histórico y tipología son. Así, se está desarrollando una excavación en el yacimiento de As Lagoas y una limpieza en la del Aguncheiro, actuaciones a las que seguirá una toma de imágenes aéreas con dron para la realización de un estudio de fotogrametría.

También se realizará una prospección etnoarqueológica para la posible localización de nuevos puntos entre A Guarda y Oia y se compilará la bibliografía existente.

Posible aprovechamiento industrial

La Asociación Costa dos Castros visitó los enclaves a fin conocer la intervención arqueológica de primera mano. Allí, Mar Cortegoso explicó que se trata de unas salinas de época romana donde se pueden apreciar varios tanques de salazón que funcionarían por evaporación.

Es una salina espectacular”, incidió la arqueóloga, quien también manifestó que el gran tamaño que tienen los yacimientos hace pensar en que tuvieron un aprovechamiento industrial y no fueron explotaciones para autoconsumo.

Sobre la zona excavada en As Lagoas, Cortegoso concretó que se encuentra en un “magnífico estado de conservación”, pese a su emplazamiento en una zona de escollera y donde el mar bate con fuerza.