El Grupo de Patrimonio de la UOPJ de la Guardia Civil de Pontevedra, inició el pasado mes de julio una operación al recibir un informe de colaboración policial urgente remitido por las autoridades policiales alemanas, con la indicación de incautar, asegurar e inspeccionar la embarcación tipo Catamarán de bandera sueca que había sido sustraída del puerto de Portimao (Portugal), entre los días 14 y 15 de mayo del presente año. El propietario de la embarcación robada es un ciudadano sueco que reside en Luxemburgo.

Las pesquisas hechas por la Guardia Civil localizan una embarcación de las mismas características que la sustraída en Portugal en el puerto deportivo de Baiona. Los agentes proceden a  la identificación de la persona que alega su compra legal e incautan el barco en mismo puerto, donde queda en deposito.

La Guardia Civil procede a la inspección de la nave y comprueba que se trataba de un catamarán de nombre distinto al originario de la embarcación sustraída, bajo bandera de Polonia, cuando le correspondía de pabellón sueco. Además, los números identificativos de fabricación troquelados en popa se encontraban manipulados y la numeración de motores no se correspondía con la documentación de compra del barco.

Tras gestiones con el astillero donde se fabricó la nave con sede en Francia, se consigue la información del lugar secreto de ubicación del número único identificativo del casco de la nave, y con este dato se practica una segunda inspección en la que se determina que se trata de la embarcación sustraída en Portugal.

A través del Centro de Cooperación Policial y Aduanero de Tui-Pontevedra (CCPA) se informa a las autoridades policiales portuguesas de la recuperación del barco, ya que el procedimiento se tramita en el Tribunal penal territorial de Portimao, así como la intención de realizar su entrega a su legítimo propietario. Dicha entrega se lleva a cabo a principios de este mes, cuando se desplaza a la localidad de Baiona el ciudadano sueco para hacerse cargo de la misma.

Al día siguiente de la entrega, se pudo saber que la persona que inicialmente había traído el catamarán al puerto de Baiona, había intentado sobornar al personal del puerto deportivo, ofreciéndole cierta cantidad de dinero para hacerse con copia de la documentación del propietario del barco y de esta forma amparar la venta legal del barco.

Con todos estos datos, el pasado día 13 de este mes, se procede a investigar como presunto responsable de los delitos de receptación, falsedad documental y corrupción en los negocios a la persona que transportó el barco al puerto de Baiona, un ciudadano español vecino de Gondomar de 28 años y se solicita OEI (Orden Europea de Investigación) dirigida a las autoridades policiales italianas para investigación de otro ciudadano italiano que participó en la venta del catamarán. Las diligencias son entregadas en el Juzgado instrucción número siete de Vigo.

FUENTE: GUARDIA CIVIL