El alcalde de A Guarda, la teniente de alcalde y el Concejal de Vías y Obras revisaron esta mañana a pie de playa los diferentes daños ocasionados por el último temporal que azotó el litoral en la desembocadura del Río Miño.

En la pasada noche, el litoral de la Playa del Muíño perdió cerca de un metro de altura de arena en su extensión por culpa de los fenómenos meteorológicos adversos, que, sumados a los vientos del sur y a las mareas vivas, ocasionaron, además, la pérdida de unos 30 metros de la pasarela de madera que une la zona del Puntal con la Playa, que quedaron desparramados por el arenal a más de 500 m de distancia.

También quedaron a cielo abierto las tuberías de las aguas pluviales, y operarios municipales procedieron a retirar la pasarela de acceso directo a la playa ante la falta de estabilidad de la misma.

É evidente que a perda de area do litoral da Guarda afecta ao ecosistema dunar e milleiros de metros cúbicos das nosas praias desapareceron” indicó el edil Antonio Lomba mientras revisaba esta mañana los desperfectos en la Playa.

La situación es limite, y Lomba urge a las diferentes administraciones con competencias sobre este espacio natural a tomar medidas de manera inmediata.

Los daños se extienden hasta la zona del Codesal, donde la franja ya afectada previamente por la pérdida de arena en el lugar conocido como “A Noria”, continúa también a deteriorarse, afectando al sendero que transcurre por la PR- G 160 Ruta de la Desembocadura del Río Miño.

Montserrat Magallanes indicó que “é o momento de actuar se non queremos perder as nosas praias e o seu importante entorno natural, un dos maiores atractivos turísticos da comarca”.

En julio de 2018 llegó al Concello de A Guarda el esperado informe del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), donde el Concello defendió que la mejor propuesta que se ajusta a sus intereses es la alternativa 5, que propone la construcción de un dique-espigón de “escollera” a baja cuota y longitud a determinar como continuación de los bajos entre las playas del Muíño y A Lamiña, hacia el este.

Según el informe del CEDEX, ya en 1979 el Plan Indicativo de Usos del Dominio Público del Litoral proponía la construcción de cuatro espigones y el vertido de áridos en este espacio, una actuación que nunca se llevó a cabo.